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Green piece: plantón en tu casa

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Además de los beneficios que cultivar un huerto orgánico traerá a tu alimentación, cultivar tus propias hortalizas mejorará tu humor y te mantendrá ocupado.

Por Soraya Villanueva

Recuperar el sabor que frutas y verduras pierden con los pesticidas es sólo uno de los beneficios que mantener un huerto orgánico te puede ofrecer.

Un huerto urbano ya no es exclusivo de aquellos que cuentan con enormes patios y azoteas. Por el contrario, es una actividad que cualquiera puede realizar con un poco de creatividad y luz solar, como afirma María del Rocío Hernández de Aires de Campo, compañía especializada en la materia.

El primer paso es elegir el espacio adecuado, puede ser el patio, un pasillo, un balcón, una ventana o la cocina. Una maceta o cajones también son ideales para un huerto urbano, “basta con que el lugar tenga ventilación, desagüe y sol. Si se llega a pensar en algo más grande, como la azotea, se debe contemplar el peso de la tierra húmeda, así como las horas de luz que recibe el lugar destinado. Por las mañanas son las mejores; deben ser al menos cinco”, comenta Rocío.

 

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Manos a la tierra

Antes de comenzar a sembrar, asegúrate de contar con buena tierra y un abono adecuado. Luego, sigue elegir qué sembrar. Entre las opciones figuran tomates cherry, lechugas, cebollas, romero, alba- haca, frutillas, cebollas, coliflor, remolacha, puerro, acelga o bien flores comestibles. “Hay que tomar en cuenta el calendario para saber en cuál temporada se debe plantar cada vegetal”.

Para decidir si tu huerto habitará en un cajón de madera, una maceta o incluso, una botella de plástico, debes saber que existen dos formas de plantar: por almácigos o de forma directa. La segunda, la más común, es en la que se echan las semillas directamente en la tierra, dejando crecer muchas plantas al mismo tiempo para luego seleccionar las más vigorosas. Por el contrario, la pri- mera opción se coloca la tierra en recipientes con pocas semillas para tener un crecimiento más controlado.

“Las cajas de huevo o los cilindros de rollos de papel higiénico son ideales para separar las semillas”, explica.

Sin importar el método que elijas, al sembrar la semilla, ésta debe contar con una profundidad dos o tres veces mayor a su tamaño. Lo mejor es plantar en hilera, dejando distancia entre cada una para mejor crecimiento, y bien, si vas trasplantar almácigos, asegúrate de cubrir completamente las raíces con tierra y regar inmediatamente.

 

Farmer planting young seedlings of lettuce salad in the vegetable garden

 

Finalmente, la frecuencia del riego posteriormente dependerá del tipo de cultivo, su tiempo de exposición al sol, “es preferible regar con menos agua pero con más frecuencia, para que la tierra esté húmeda”, concluye María.

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