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ISIS en Latinoamérica: ¿Está el Estado Islámico en búsqueda de jóvenes latinos?

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Cuelgo el teléfono con una combinación de emoción y miedo –soy honesto–, por un lado me entusiasma el encargo de mi […]
ISIS en Latinoamérica: ¿Está el Estado Islámico en búsqueda de jóvenes latinos?
Escrito por: Jafet Gallardo
@unmexicanofeliz unmexicanofeliz

Cuelgo el teléfono con una combinación de emoción y miedo –soy honesto–, por un lado me entusiasma el encargo de mi Editora de Playboy de hacer una investigación sobre posibles relaciones del Estado Islámico (ISIS) con la juventud latinoamericana, pero por el otro sé que es un tema siempre delicado. Detengo mi ambigüedad de sentimientos, respiro e ingreso a Facebook. Por mi ascendencia árabe, desde joven me he sentido atraído por el Islam, una religión que desde los ataques del 2011 fue colocada bajo la lupa por las razones equivocadas, porque sus ramificaciones extremistas justificaron sus atroces actos bajo la bandera de Allah, y lo más sencillo fue hacer un juicio general y severo.

Por Jaime Garba (@jaimegarba)

Mis orígenes y mi interés me hacen pertenecer a grupos de información del Islam en México, grupos sumamente serios que toman a rigor los preceptos de esta religión, la cual se vaticina en el 2070 será la mayoritaria en el mundo, difícil de creer en apariencia, pero si vemos las estadísticas del crecimiento de personas conversas al Islam es sorprendente e inevitable suponer que puede ser cierto.

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Entro al primer grupo (que tiene 4684 miembros, mientras que el segundo cuenta con 5019) y me planteo cómo hacer mi investigación, desde lo de Charlie Hebdo en Francia, por el impacto mediático la comunidad musulmana latinoamericana se siente irritable, están cansados de que se les considere violentos, y por más argumentos que dan para separarse del Estado Islámico (o Anti Islámico como ellos le llaman), parece nadie los escucha. Tengo mis dedos sobre las teclas algunos segundos y sin pensarlo pongo a su consideración la posibilidad de que alguien me ayude a recabar información. Las respuestas no llegan, lo que me sorprende porque es un grupo siempre atento que responde casi de inmediato cualquiera de las muchas dudas que se les presentan; desde personas que apenas se han convertido al Islam o de quienes desean aprender algo sobre ese mundo tan complejo (en sentido estricto).

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Me desanimo y me desconecto. Por la noche al llegar a casa me llevo la sorpresa de que tengo más de veinte mensajes de integrantes del grupo, la mayoría me dice –en el mejor de los tonos– que no toque ese tema en la comunidad porque en el mencionar algo sobre los grupos extremistas ven tácitamente una vinculación con ellos, cosa que no desean; sin embargo dos “hermanos” (allí todos nos hablamos de hermano o hermana) me comentan que están dispuestos a ayudarme con mi investigación porque creen importante dar a conocer datos que pasan desapercibidos en nuestro país e inclusive en nuestro continente, por la distancia y la diferencia cultural que hay entre Occidente y Medio Oriente, donde el Islam y los grupos Yihadistas, Isis o Al-Qaeda son tópicos abordados y discutidos constantemente, ya que pertenecen a una realidad cotidiana; mientras que nosotros vivimos como pan de cada día el narcotráfico y la violencia de los carteles, los países del otro lado del mundo sufren daños colaterales de la mal conocida “Guerra Santa”.

El primero en responderme, a quien por seguridad llamaré “M”, me da una cátedra sobre el Islam y por qué ISIS no tiene relación alguna, sus argumentos van de que estos grupos tergiversan el Corán, poniendo como ejemplo la sura (capítulo 47), que dice: “Cuando te encuentres con los infieles, atacadlos en el cuello”. Como todo texto cuenta con muchas maneras de entender, por ejemplo, esas mismas líneas se complementan con: “…hasta someterlos. Entonces atadlos fuertemente. Luego, devolvedles la libertad, de gracias o mediante rescate, para que cese la guerra.”

Foto: The Guardian UK.

Foto vía The Guardian UK (Ievantada de una página web de simpatizantes y verificada por AP).

Aunque sus comentarios van más por el lado de querer fortalecer mi idea sobre el Islam, deja en claro el origen de estos grupos: “Parecen complejos de entender, pero no, ellos buscan que impere el monoteísmo por medio de la adoración a Allah, y como los preceptos del Islam son muy claros en este aspecto, la interpretación que tienen de ello es que cualquiera que no lo adore no sólo está equivocado, sino que comete un delito grave”.

La falsa lectura que hoy muchos tienen sobre la relación Islam-Estado Islámico tiene que ver con el hecho de que las barbaries que cometen sostienen como punto de partida la propia religión, pero de fondo hay un contexto socio político. Recordemos que Medio Oriente es una de las regiones con mayor diversidad étnica en el planeta y que dentro del Islam hay varias divisiones que surgieron hacía varios siglos y que han ocasionado diversas guerras civiles. Las bifurcaciones del Islam pretenden imponer sus interpretaciones, y desafortunadamente no todas lo hacen de la manera más racional, puesto que atávicamente han encontrado en la violencia una manera de dominio sobre los otros, a pesar de que sea a través de instituir el miedo.

“M” intenta seguir hablando conmigo pero me ha dado la información suficiente. El otro en atender mi llamado, a quien llamaré “J”, tiene otras intenciones, dice saber más sobre la relación del Estado Islámico y Latinoamérica. Intento contactarlo pero se muestra reacio a que hablemos por Facebook, su razón es que los que reclutan gente están constantemente monitoreando conversaciones; me pide mi teléfono y me niego, pero es táctico, me da algunos datos que me hacen pensar que sabe de lo que habla, conoce bien la información de las operaciones que ISIS tuvo en Colombia hace algunos años para perpetrar los atentados en la embajada de Israel en Buenos Aires en 1992.

Captura de pantalla 2015-04-20 a la(s) 01.35.26

Sigo sin convencerme y hago una breve pausa tratando de buscar otros foros, pero no hay mucho, ni siquiera en inglés, sólo encuentro algunas notas ya conocidas sobre jóvenes reclutados por el Estado Islámico, casi todos de países Europeos o de (extrañamente) Australia; sin embargo hubo una que me llamó la atención, publicada por CNN el 26 de febrero de este año titulada “3,400 occidentales se unieron a ISIS. ¿Quiénes son y por qué lo hicieron?” En esta nota se habla de que más de 20 mil extranjeros han sido seducidos por este violento grupo y la cifra antes mencionada correspondía a personas de países como Estados Unidos y Canadá. Replanteo hacia dónde va mi investigación y me decido a volver con “J”. Le doy mi teléfono celular. De inmediato recibo un mensaje saludándome y preguntándome datos para “corroborar” que no soy una amenaza. Le digo hasta donde creo no viola mi privacidad y comienza a ceder, es de Ciudad Juárez, y curiosamente me habla (esta charla se dio el 2 de abril del 2015) de que hay células de ISIS trabajando en el estado, tramando cosas (muy probablemente contra EU), y que por medio de contactos ha logrado ubicar a algunos jóvenes que se dicen interesados en colaborar. Digo que “curiosamente” porque recién acaba de aparecer una nota en la web Guerrilla Comunicacional México donde se rumora que este grupo extremista realiza operaciones en Anapra Chihuahua. La información se conecta con otra nota de El Diario de El Paso del 29 de agosto de 2014 donde aseguraba que las autoridades de Texas emitían una alerta a sus agencias de inteligencia por la presencia de ISIS en su frontera con México. Del mismo modo, el 14 de abril de este año, Proceso publicó un reporte acerca de la presencia de fuerzas extremistas operando en Juárez.

Sin embargo –y contrario a lo que “J” me ha dicho hasta el momento– el 15 de abril, se dio a conocer que oficiales, tanto del Gobierno mexicano como del estadounidense, negaron oficialmente la presencia de ISIS en Ciudad Juárez. Al llegarme esta información debo modificar el contenido del presente artículo para incluirla, por supuesto, pero la conversación con “J” va volviéndose más interesante y tampoco puede ser ignorada.

A medida de que se da cuenta que no soy peligroso, me reafirma que la gente en Juárez escucha estos rumores pero deciden creer “que esto es algo que pasa muy lejos y sucede sólo en la TV”, para los ciudadanos es vital preocuparse por lo que pasa en el país, la violencia y el narco, que por chismes que parecen salidos de películas gringas de acción. Habla demasiado, pero aunque lo hacemos por escrito siento que me susurra, interpreto algo de miedo.

Él, al ser musulmán se siente acosado, no puede ser partícipe de esos rumores o increpar a quienes en redes sociales hacen mofa de ello porque sabe que de ser real cualquier situación correría peligro. Así pasa con todo musulmán que es tachado por estos grupos como traidor por no defender a Mahoma y a Allah con sangre. “J” sufre una especie de paranoia que lo vuelve un experto en “stalkear” en Facebook:

Captura de pantalla 2015-04-20 a la(s) 01.51.53

Foto vía Fox News.

 

“Mira a fulanito” (nos metemos a la red social y vemos el perfil), “él empatiza a favor de ISIS”. Ingreso y miro varios perfiles de personas que me refiere y en algunos puedo ver fotos interesantes, jóvenes de entre veinte a veinticinco años haciendo comentarios a favor del Estado Islámico con discursos mal armados contra el imperialismo (nada más equivocado), unos cuantos tienen en sus cuartos banderas del Estado Islámico pintadas a mano en tela y posan con pasamontañas y aditamentos que los hacen lucir como un personaje de ISIS. Hago ahora yo un stalkeo veloz y me doy cuenta de que son jóvenes a quienes se les hace fácil decir que pertenecen al EI, como la moda que en cierto momento surgió de jóvenes portando playeras o banderas Nazis. Al agregarlos e intentar hablar con ellos se dan cuenta de mis intenciones y recibo amenazas que no sé cómo interpretar, “J” me previene pero una parte de mí me dice que son más “pousers” que otra cosa, porque alguien verdaderamente converso al EI tendría más cuidado y sería más reservado. “J” confirma esto, pero afirma nunca se es demasiado precavido, me parece que su desconfianza se debe en mayor parte al vivir en una zona de constante conflicto, pero aun así lo entiendo y lo respeto.

Se ofrece para seguirme ayudando pero llega un punto en que la información es vaga. Estoy por cerrar mi investigación y concluyo que por ahora parece lejana una interacción real entre el Estado Islámico y Latinoamérica, aunque las alarmas hacen bien en estar encendidas, los reclutamientos de jóvenes en todo el mundo es algo tangible, y ha quedado constancia de que nada tiene que ver con la religión, cualquiera podría aunarse a estos grupos aunque la vida va de por medio. Las incógnitas más importantes por resolver se mantienen: ¿Qué tan activo es el Estado Islámico en nuestra región? ¿Hay jóvenes latinos sumándose a su causa, y de ser así, por qué? ¿Qué razones de existir tiene ISIS en Latinoamérica?

Nota de la Editora: Seguimos en búsqueda de células de reclutamiento del Estado Islámico (antes ISIS) activas en Latinoamérica. Si tienes información, por favor escribe a jimena.gomez@playboy.com.mx 

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