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Entretenimiento

Los demonios del barrio

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La vida en una unidad habitacional de la Ciudad de México requiere capacidad de improvisación, amistades y compadrazgos adecuados, buena […]
Los demonios del barrio
Escrito por: Adán Medellín
@Adan_medellin adan_medellin

La vida en una unidad habitacional de la Ciudad de México requiere capacidad de improvisación, amistades y compadrazgos adecuados, buena labia para los albures e insultos, un sentido de la oportunidad y, otra cosita, por así decirlo.

Bye bye bird nos sumerge en la vida íntima de uno de estos enclaves de vivienda urbana en Azcapotzalco, que se transforma con la aparición de un personaje distinto y extravagante, un bluesman negro que se muda a uno de sus departamentos para influir en la vida y el conocimiento del mundo de tres jóvenes habitantes del lugar.

Pero Bye Bye Bird, aunque sea un instructor, no será un modelo de virtudes. Al lado de dos chicos y una chica, el músico se volverá parte de los bajos fondos en la unidad, un espacio donde imperan la delincuencia organizada, el robo, el narcomenudeo, el secuestro y la prostitución. Un sitio donde las relaciones sociales son utilitarias, pero que entrega lealtades, diversiones y placeres que coquetean con el lado oscuro y la trasgresión de la ley.

El gran logro en la obra escrita por José Manuel Hidalgo es el humor negro que destilan las actuaciones de Sara Pinet, Ricardo Rodríguez y Luis Eduardo Yee. Así, la habilidad histriónica de los tres encapsula en un ambiente festivo, alburero y dancístico, sobre un escenario que gira sobre sí mismo, la crueldad de una historia que muestra la degradación de sus protagonistas, especialistas en el atraco, el abuso y el delito.

La pieza dirigida por Alejandro Ricaño denuncia la corrupción del tejido social y el espacio público junto a los malos manejos de los políticos citadinos en una obra que conecta con sus espectadores desde la carcajada, el lenguaje coloquial, el aprovechamiento de los estereotipos barriales y la figura mítica de un músico endiablado.

Y es que si “todo tiempo pasado fue mejor”, la vida de estos sobrevivientes de la violencia urbana y el canibalismo social sólo puede arrojarlos a la destrucción. Pero mientras tanto, les queda la armónica, la compañía y una caguama (o un poco de whiskey) para salir al paso.

Fotografías cortesía Centro Cultural Helénico/Secretaría de Cultura

El dato

Sonny Boy Williamson (1914-1948), el músico en que se inspira el personaje de Bye Bye Bird, fue uno de los grandes exponentes del Blues de Chicago y la armónica. Famoso por su personalidad abierta, su alcoholismo y su constante coqueteo con todas las mujeres que le salían al paso, la leyenda cuenta que de hecho sí fue asesinado por un marido celoso tras salir de uno de sus conciertos, como narra esta brillante puesta teatral.

Bye Bye Bird

Dirección: Alejandro Ricaño

Texto: José Manuel Hidalgo

Elenco: Sara Pinet, Ricardo Rodríguez y Luis Eduardo Yee

Mírala en:

Foro La Gruta (Av. Revolución 1500, Col. Guadalupe Inn)

Lunes 20.30 h.

Del 4 de febrero al 22 de abril

Más información en: www.helenico.gob.mx

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