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miércoles, 29 de marzo de 2017

MARCELA MOSS, “AYER TUVE UN ORGASMO”

Por ARTURO J. FLORES @ARTUROELEDITOR
Fotografía de ROMÁN GÓMEZ @PLAYADURA
marcela

Y no le importa decirnos con quién. Ha besado a mujeres pero nunca ha hecho un ménage à trois. Dice que el sexo ya le da flojera pero es una de las youtubers que más hablan del tema en sus contenidos.

¿Hay que ser un poco exhibicionista para ser un youtuber?
Hay que ser lo que tú quieras ser. Si eres exhibicionista, dale, pero no es una regla. La única regla es que te valga lo que digan los demás. Yo sí soy exhibicionista porque me gusta mi cuerpo.

No soy exhibicionista a lo Luna Bella, pero sí me pongo escotes y shorts porque me siento cool.

¿Te quitan el sueño los “pajeros”, como les dice Luna Bella a quienes se autosatisfacen mientras ven tus videos?
No. Estoy consciente de que si me expongo haciendo un video y subiéndolo a Internet, cada quien será libre de hacer lo que quiera con él. Si me veo muy sensual, aunque esté hablando de los hábitos de alimentación de las aves, pues ni modo, así es. También habrá gente que me quiera escuchar. Total, si no quisiera que nadie me viera, mejor grabaría un podcast.

Has subido a la red más de 500 videos, ¿por qué hiciste el primero?
Fue una respuesta a Benshorts, que ahorita es uno de mis mejores amigos. Él enseñó sus juguetes de la infancia en un video y pedía que le mostráramos los nuestros, así que grabé mi respuesta y tuvo mucho éxito. De eso hace ya seis años. ¡En ese video enseñaba mis Barbies!

¿Has usado un juguete sexual?

Nunca, ni siquiera un dildo. No soy de ésas… Aunque me muero por serlo. Te juro que el día que compre uno te mando la foto. Sé que son deducibles de impuestos porque una vez, haciendo un programa de sexo, fui a una sex shop y la dependienta me dijo que se podía facturar. ¿Qué tal que trabajas de sexoservidora o haciendo videos en Internet y necesitas uno?

Fuiste de las primeras vloggers que hablaban abiertamente de sexo. ¿Nunca te ganó el pudor?

Mucho, porque era muy pequeña. Tenía como 19 años. A raíz de eso me invitaron a un programa que se llamaba El arte de sexo y me dijeron que me darían mil pesos por hablar de sexo. ¡Me brillaron los ojitos! ¡Pero, no inventes, mil pesos no es nada! De regresar el tiempo, no lo haría otra vez.

Pareces muy desinhibida, pero en el video que hiciste en bikini hace dos años te veías muy cohibida.
Porque no estaba tan acostumbrada a enseñar. Ahorita hasta enseño de más. Quizás es porque bajé de peso. Mi exnovio era entrenador personal, pero rompimos. Entonces dije: “ni de pedo me voy a deprimir”. Con él aprendí la teoría de cómo cuidarme, comer bien y hacer ejercicio, que antes me valía. Entonces tuve que ponerlo en práctica.

Muchas de las cosas que mencionas sobre sexo, son las que se supone que las señoritas decentes no dicen.
Exacto, en ese momento me causaba mucho conflicto la opinión de los demás. Pero creces y la opinión de los terceros te deja de importar.

Eres una influencer en un país con muchísimas cafeterías con WiFi, pero pueblos en los que ni siquiera hay energía eléctrica. Mientras en esta ciudad es legal el matrimonio gay, hace unos años en Guanajuato estaba prohibido besarse en público.

Estoy en contra de las prohibiciones. Mientras más nos prohíben, más queremos. Tu papá no te deja salir y lo que haces es escaparte. Cuando prohíben las drogas, más te vas a drogar. Lo que deberían hacer es informarte sobre las consecuencias.

¿Cuándo advertiste el poder de tus senos?

Desde que subí el primer video con escote. En la secundaria no tenía bubis, pero de repente empecé a comer más y me crecieron. Fue superincómodo. No sabía cómo lidiar con ello. Ahora soy 34 C y en algunas tristes ocasiones, B (risas).

En Diablo Guardián, Xavier Velasco escribe: “Una mujer con el escote en su lugar tiene todas las armas para mover el mundo”.
¿Sabes por qué las mujeres no hemos dominado al mundo?

Porque las mujeres nos criticamos mucho las unas a las otras. Una vez hice un video que se llamaba Pinches mujeres, en el que hablaba de que nuestro enemigo debería ser el hombre. Como mujer nunca deberías decirle a otra mujer “puta”. Se supone que somos un equipo. ¡Y muchas saltaron!

¿Te imaginas un país gobernado por una presidenta con escote?
Ojalá. Y que gobierne en perra, apoyando a las mujeres.

¿Has borrado algún video?

Sí, porque a veces soy muy malhablada. Borré un tweet en el que criticaba a Meghan Trainor, porque su primer
hit fue una canción en la que daba a entender que estaba bien que una gorda siguiera comiendo. Me molestó mucho. No se trata de decir “soy gorda, no hay pedo”, sino de “eres bonita estés como estés, pero tienes que cuidarte por salud”. ¡Y no le tires a las que están operadas!

En la televisión, las estrellas tienen productores y guionistas que les indican qué decir y qué callarse. En Internet no. ¿Te gustaría someterte a un media training?

No, eso es lo padre de Internet. No hay censura. Está de huevos que puedas ser tú. Si quiero decir “verga” lo puedo hacer, aunque después lo borre. Para mí, hacer “Shots con Marcela” me parece algo divertido, pero hay gente que se pone muy intensa y dice: “pinche borracha, anda dando shots por todo el mundo”. La neta, mejor cállense.

¿Ya tienes tu silbato de Mancera?

¡No! Antes también pensaba que era una babosada que existiera un vagón exclusivo para las mujeres en el Metrobús, porque mujeres y hombres somos iguales. Pero cuando frecuentas el transporte, descubres que hay hombres que te faltan al respeto todos los días. Yo soy bien perra y sí contesto las agresiones, pero estoy consciente de que no todas las chicas son así. También hay las que abusan. Una vez una tipa le dijo a mi hermano: “dame dinero o voy a gritar que me estás violando”. Eso no está padre.

Si tienes más de un millón de vistas en un video, eres famosa. ¿Es fácil subirte al transporte público?
Me reconocen poco, como que a nadie le importo (risas) y cuando lo hacen, son buen pedo conmigo. Una vez un chavo sí me quiso agarrar feo de la cintura pero le brinqué. Para eso necesito mi silbatito de Mancera. Cuando vivía en Estados Unidos me pasó algo horrible con un tipo que parecía mexicano nacido allá. Me quiso agarrar las nalgas y aunque no pasó a mayores, me sentí como violada.

¿Nunca se te acaban las ideas para tus videos?

Siempre está el recurso del sketch o de embarrarme chocolate en el cuerpo.

Por lo que dices en tus videos, uno se imagina que tu vida sexual es desenfrenada.
¿Y te digo algo? Ya me da flojera. Me gusta la sensualidad, pero me da flojera pensar en el sexo. Soy de las que dicen: “mejor no lo invito, porque luego se queda y tengo cosas que hacer mañana”. He besado chicas en la peda pero nunca he estado con dos personas al mismo tiempo, pero este fin de semana lo hago (risas).

¿Por qué mandas a la friendzone a un hombre? Cuando no hay tensión sexual, tampoco hay atracción sexual. Aclaro, lo que me enloquece es que un hombre me trate como princesa. Un tipo que me dice: “ven tú, porque me queda lejos”, está jodido. No es que no me importe el físico, pero cuando alguien es atento, me prende más que un guapo. Por eso he tenido novios feos con ganas.

Eres millennial, ¿puedes salir de casa sin celular?
Me fascina que se me descomponga el teléfono. No lo he visto desde que empezó la entrevista. ¿Te fijaste?

¿Cuándo fue la última vez que experimentaste un orgasmo?
Ayer. Y fue con mi mano. Porque me ibas a preguntar con quién, ¿verdad?