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Sexo y Erotismo

También podemos tener orgasmos múltiples y éste es el camino

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Los orgasmos múltiples no son exclusivos de las mujeres. Nosotros también los podemos sentir, pero necesitamos práctica y dedicación
También podemos tener orgasmos múltiples y éste es el camino
Escrito por: Redacción Playboy

 

Ellas son mucho más afortunadas que nosotros al poder tener orgasmos múltiples, mientras que nosotros nos tenemos que conformar con unos cuantos segundos. Esta idea es sumamente común y creída por la mayoría, pero existe un grupo de sexólogos que están convencidos que esa afirmación está lejos de ser realidad y que nosotros tenemos la capacidad de tener varios orgasmos.

 

Los datos duros

La idea no es novedosa, en 1986 los sexólogos William Hartman y Marilyn Fithian publicaron el libro Any Man Can, donde aseguraron que nosotros podíamos tener múltiples picos sexuales si hacíamos todo lo necesario para retrasar la eyaculación.

Se trata de una capacidad adquirida y que aparentemente tiene más de 4 mil años de antigüedad.  Una década más tarde, el sexólogo Jack Johnston ideó un programa de entrenamiento para que cualquiera pudiera tener esta experiencia. En entrevista con Carrie Weisman, de Salon, aseguró que:

 “Hombres y mujeres son físicamente más parecidos de lo que la gente piensa. Vive la diffénce, por su puesto; pero en términos de la capacidad neurológica para experimentar impulsos orgásmicos, estamos conectados de una manera similar”.

La técnica que ideo la llama Key Sound Multiple Orgasm  (KSMO), que hace referencia a un sonido particular en las sesiones de entrenamiento y busca disociar el orgasmo de la eyaculación.

El camino al placer

No es fácil llegar a este punto e incluye sesiones de práctica de por lo menos 20 minutos, donde se deje de estimular el pene y se evite eyacular en cada ocasión.

La técnica implica contraer los músculos de la zona pélvica y reducir la velocidad de la respiración para dejar que la sensación de eyacular pase y superar el “punto de no retorno”. En las sesiones de práctica se debe estimular el perineo (la zona entre el escoto y el ano), también llamado el punto G masculino, y la base del pene. El quitar la atención en la región que normalmente se estimula hace que se dejen de asociar los estímulos convencionales con el orgasmo, un paso clave para separarlo de la eyaculación.

No se trata de pensar en otra cosa para evitar la eyaculación o reducir por completo el estímulo. Debe existir un cambio de mentalidad en la forma con que se ve la sexualidad, tomar en cuenta que el orgasmo no sólo se limita al área genital y se puede expandir a todo el cuerpo. Sentir los orgasmos en lugar de forzarlos.

Según el experto,  el orgasmo “normal” de un hombre simplemente es una intensa sensación que dura unos segundos y viene acompañada de la eyaculación; los orgasmos múltiples, en cambio,  son mucho más duraderos al ser una especie de olas de placer que se extienden por mucho más tiempo, además de que se pueden sentir por todo el cuerpo. Claramente una sensación por la que vale la pena entrenar.

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