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Opinión

Redes Ocultas: Chiefs y Saints jugarán el Super Bowl en el Adolf Hitler Stadium

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¿Y si Chiefs y Saints jugarán el Super Bowl en el Adolf Hitler Stadium? Estuvimos a unos cuantos hechos de que esta fuera nuestra realidad
Redes Ocultas: Chiefs y Saints jugarán el Super Bowl en el Adolf Hitler Stadium
Escrito por: Iván Montejo
@IvanMTrapero IvanMTrapero

Después de unos partidos divisionales decepcionantes (entre los que estuvo la terrible derrota de mis Chargers), las finales de conferencia de la NFL cumplieron y dieron mucho de qué hablar. El sueño de dos equipos por ganar el Vince Lombardi terminó, probablemente muchos de sus integrantes repetirán en su mente ciertas jugadas por el resto de su vida. Imaginando un mundo alterno donde la situación hubiera sido diferente.

En esta ocasión dos jugadas destacaron de las demás. La primera sucedió en el Mercedes-Benz Superdome, cuando Nickell Robey-Coleman realizó una clara interferencia de pase para evitar la anotación de Tommy Lee Lewis. Se trató de uno de los castigos más obvios de la temporada, aun así el árbitro no lanzó el pañuelo y los Saints eventualmente perdieron en tiempo extra.

 

(AP/Gerald Herbert)

 

El segundo episodio sucedió unas horas después en la Final de la Conferencia Americana. Faltaba menos de un minuto para que terminara el partido y un pase de Tom Brady rebotó en las manos de Rob Gronkowski, el balón fue interceptado por Charvarius Ward, esquinero de los Chiefs, quien había sellado la victoria; pero la jugada no contó: Dee Ford cometió un castigo al alinearse en la zona neutral.

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¿El “hubiera” es el pasado perfecto de “me ap*endejé”?

¿Qué hubiera pasado si el árbitro no se hubiera equivocado?, ¿qué hubiera sucedido si Dee Ford se hubiera alineado correctamente?, ¿en un mundo alterno los Saints y los Chiefs se enfrentarán en el Super Bowl LIII? Todas estas preguntas atormentan las mentes de los que saborearon la derrota este domingo, estas cuestiones van más allá de un ejercicio de tortura y son la base de uno de los ejercicios históricos más interesantes.

Se trata de la historia contrafactual, que centra su estudio en resolver la pregunta: ¿qué hubiera pasado si? En muchas ocasiones este ejercicio es confundido y se interpreta como una forma de hacer ficciones, que en realidad se trata de un género literario llamado ucronía. Uno de los mejores ejemplos es la novela Philip K. Dick, The Man in the High Castle, ambientada en un Estados Unidos que sufre el dominio Nazi tras la derrota de las fuerzas Aliadas en la Segunda Guerra Mundial.

 

Final-de-conferencia-NFL-The-Man-In-The-High-Castle

 

Este estudio puede ser visto como una pérdida de tiempo, pero es una forma de conocer el factor central  de un hecho histórico. La historia contrafactual no puede iniciar en un acontecimiento más, todo fenómeno tiene un punto central que determina al devenir.

Uno de los mejores ejemplos de este ejercicio lo realizó Gibbon en el siglo XVIII, cuando se cuestionó qué hubiera sucedido si Carlos Martel hubiera sido derrotado por los árabes en 773. Probablemente Europa se hubiera convertido al Islam y en extensión nuestro Zócalo estaría vigilado por una mezquita.

Al final de cuentas la historia es un producto humano, una forma en la que intentamos crear un sentido en el eterno caos al que conocemos como devenir. Nada está escrito y por más que intentemos controlar nuestro entorno sucederán accidentes y eventualidades que lo cambiarán todo, Humberto Beck en un artículo para Letras Libres cita a Karl Popper en este contexto: “La miseria del historicismo –es decir, de las visiones deterministas de la historia– es la miseria de la falta de imaginación”. La historia contrafactual nos recuerda que todo eventualmente cambiará y no tenemos ningún control, y la imaginación es la única forma en que nos podemos preparar para enfrentar la inminente perdición.

 

Regresando al caos

La semana pasada escribí sobre la teoría del caos, o la idea de que pequeños cambios son determinantes y generan realidades que no se pueden prevenir. Si observamos con estos ojos las finales de conferencia de la NFL, es claro el resultado no solamente fue consecuencia de una mala decisión arbitral o de una alineación incorrecta.

 Errores, aciertos y omisiones llevaron al partido hasta esa instancia; todos los pases incompletos, capturas y castigos  dieron como resultado lo que conocemos. Al final del día fueron los Saints los que sólo realizaron 3 puntos en sus últimas cuatro posesiones y fue toda la defensiva Chiefs la que permitió a Tom Brady anotar en tiempo extra.

Así es nuestra realidad, por todos los medios queremos encontrar las claves que nos permitan explicar lo que nos rodea y en esa búsqueda encontramos hechos determinantes. Momentos que forman parte de un devenir mucho más complicado, pero que podemos comprender a través de la imaginación: pensando ¿y si Chiefs y Saints jugarán el Super Bowl en el Adolf Hitler Stadium?

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