Buscar
x Cerrar
Entretenimiento Guía Playboy Chicas Galerias Sexo y Erotismo Playboy se lee
x
PUBLICIDAD

Xilitla: la locura de un genio llamado Edward James

PUBLICIDAD

 

Cuando la búsqueda insaciable de respuestas se une a una profunda sensibilidad, a un elevado grado de cultura y conocimiento, a una visión vanguardista y, por qué no decirlo, a una fantástica cantidad de recursos al alcance, se dan personajes que marcan un antes y un después en un campo. Sobre todo, cuando son coetáneos de otros genios, en épocas de profundos cambios a nivel global.

 

Todo lo anterior (y mucho más) es el caso de Edward James (o Eduardo, como muchos le conocían en México). Ese aristócrata inglés, diferente en casi todo a la estirpe de la que provenía, lo que le hizo ser repudiado por gran parte de la alta sociedad. Todo un visionario que apoyó la carrera de leyendas como Dalí o Magritte, que sabía ver como pocos el talento y que tenía la capacidad y la visión de apoyarlos para fomentar su arte.

PUBLICIDAD

 

Pero, ya saben, casi todo lo grande en la vida sucede por casualidades (o causalidades). Decían que Edward y su inseparable Plutarco encontraron en la zona de Xilitla el lugar perfecto, pues allá crecían exuberantes orquídeas, tan mágicas y tan simbólicas para ellos. Pero fue una inusual helada lo que llevó a Edward a iniciar esa obra tan asombrosa que hoy conocemos como el Jardín Surrealista, ese intento irreverente y genial de conectar al hombre con la naturaleza, de dar al arte el movimiento constante de una selva que, literal, se come el cemento (o concreto, como dicen en México).

 

Y es que esa majestuosa selva potosina va definiendo cada día, como quiere que sea, la obra de James, la evolución de su legado, mismo que en lo humano —por fortuna— está preservado por una de las asociaciones civiles más serias que conozco, la Fundación Pedro y Elena, quienes rescataron el jardín y hoy buscan el balance entre conservación y permitirnos a los mortales disfrutar de la obra. Por cierto, si la visitan, pregunten por el guía Carlos, quien conoce a la perfección toda la simbología oculta detrás de cada metro del jardín.

 

Y si quieren gozar de la experiencia edwariana completa, sin duda deberían quedarse a dormir en la propia habitación del inglés, en la casa de su estimado Plutarco. Hoy en día, la Posada de Edward James es un hotel singular en el centro de Xilitla, que reúne a estudiosos, artistas y viajeros de todo el mundo que buscan contagiarse de un poco de la magia del genio. Y mejor aún, son los propios herederos de Plutarco (de quien era originalmente la casa), quienes regentan el hotel y quienes, por supuesto, se sientan a la mesa del desayuno contigo a compartirte la enorme responsabilidad y satisfacción que es ser guardianes de semejante legado.

Por ello, queridos lectores, les invito a sumergirse en la vida, obra y milagros de este ser utópico, revolucionario y visionario llamado Edward James, que tuvo su casa y jardín de creación en la selva potosina y que hoy tenemos la fortuna de poder visitar. Porque, como él mismo quería… la selva sepultará su creación y algún día una civilización avanzada lo descubrirá y lo estudiará. Im-pre-sio-nan-te.

 

 

 

El Dato

Jardín Escultórico Edward James, Las Pozas

Calle Ocampo 105, Centro. CP 79900 Xilitla, S.L.P.

Xilitlahotel 

 

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Sigue leyendo

No encontramos notas relacionadas.