Si alguna vez soñaste con despertar frente al mar, saborear platillos únicos y vivir aventuras que te sacan de la rutina, Puerto Vallarta es ese destino que convierte cada deseo en realidad.
Desde el primer momento, la experiencia se tiñe de hospitalidad. Velas Vallarta da la bienvenida como solo un resort frente al Pacífico sabe hacerlo: jardines que parecen obra de arte, albercas que invitan a olvidarse del reloj y un servicio que hace sentir que cada detalle fue planeado para ti. Aquí, cada comida es un viaje sensorial: ingredientes locales preparados con técnicas internacionales que celebran la riqueza de la cocina vallartense.
Pero el encanto de Vallarta no se queda en el resort. Apenas unos pasos hacia el corazón de la ciudad nos llevan al icónico Malecón, ese paseo marítimo que vibra con esculturas, arte urbano y la energía de la gente. De día es galería, de noche es fiesta. Y si el hambre aparece, Le Bistro, a orillas del río Cuale, convierte una cena en un concierto de sabores acompañado por el murmullo del agua.
Claro, Puerto Vallarta también sabe subir la adrenalina. Los tours de Outdoor Adventures son pura descarga de energía: tirolesas que atraviesan la selva, rappel entre montañas y hasta toboganes naturales que despiertan al explorador que llevas dentro.
Cuando llega el momento de bajar revoluciones, la gastronomía vuelve a ser protagonista. Barcelona Tapas conquista con su paella de mariscos cocinada a la leña y una vista que parece sacada de una postal. Y si lo que quieres es celebrar la tradición mexicana, nada como la Noche Mexicana de Velas Vallarta: buffet sobre la arena, música en vivo y ese ambiente festivo que hace que la playa brille todavía más.
La naturaleza también tiene su propio espectáculo en el Jardín Botánico de Vallarta, un espacio donde plantas descubiertas recientemente conviven con senderos selváticos y aire puro. La visita se saborea aún más con un almuerzo en la Hacienda de Oro, donde un burrito casero, disfrutado desde su terraza, se convierte en el cierre perfecto para el paseo.
Puerto Vallarta es ese lugar donde el lujo no necesita gritar, simplemente se siente. Donde la naturaleza no es telón de fondo, sino protagonista. Y donde cada instante, entre mar, sabores y aventuras, se convierte en un recuerdo inolvidable.