La escena gastronómica de la capital suma una nueva apertura relevante. REKŌ restaurante, la más reciente propuesta de Grupo San-to, llega a Paseo de la Reforma 390 con una cocina que busca algo más que combinar ingredientes: plantea un diálogo entre Asia y México desde la técnica, el producto y el equilibrio.
Ubicado dentro de Alma by Urbanista, REKŌ en Reforma nace de la exploración de distintas regiones asiáticas, principalmente Japón, Corea, China y el Sudeste Asiático. Sin embargo, su propuesta no se limita a replicar recetas tradicionales. Por el contrario, integra fermentos del norte del país, matices profundos de Oaxaca y productos del Pacífico mexicano para construir una narrativa culinaria coherente y contemporánea.
Desde el primer recorrido por el menú, la intención es clara. El Wagyu Tartare destaca por su precisión y textura, mientras que el Sando Tonkatsu confirma el dominio de las frituras crujientes y los contrastes sutiles. Además, el Arroz negro con Wagyu A5 se posiciona como uno de los platos más sólidos de la carta gracias a su intensidad y profundidad.
Para quienes buscan cortes de mayor formato, el Wagyu Cross Tomahawk ofrece una experiencia pensada para compartir, con notas ahumadas y ejecución precisa. Asimismo, el New York con salsa de hongos refuerza la conexión entre el umami asiático y la riqueza de ingredientes mexicanos como el huitlacoche.
En este sentido, REKŌ restaurante en CDMX apuesta por una fusión que se percibe natural. Cada elemento tiene intención y cada preparación mantiene un equilibrio entre tradición y creatividad.
Otro de los pilares del concepto es su barra. Los nigiris, sashimis y handrolls muestran técnica depurada y respeto por el producto. La presencia de wagyu A5, uni de temporada y combinaciones con trufa confirma una propuesta que privilegia calidad sobre artificio.
De esta manera, REKŌ en Paseo de la Reforma consolida una oferta de restaurante asiático en CDMX que se distingue por su coherencia conceptual y ejecución técnica.
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Por otro lado, la coctelería acompaña el discurso gastronómico. El Shiitake Martini y el Negroni Kyoto integran sake infusionado y perfiles botánicos que dialogan con los sabores de la cocina. Además, la selección de vinos y sakes amplía las posibilidades de maridaje.
El ticket promedio de REKŌ restaurante oscila entre 700 y 800 pesos, posicionándolo dentro de la oferta de gama media-alta en la zona. Asimismo, cuenta con terraza pet friendly, lo que añade versatilidad a la experiencia.
En definitiva, REKŌ en Reforma no se presenta únicamente como otra apertura más en la ciudad. Más bien, se consolida como una propuesta que celebra la fusión asiática mexicana con técnica, intención y claridad conceptual. En una capital acostumbrada a nuevas inauguraciones constantes, este espacio logra diferenciarse por su identidad y ejecución.