Toro Buda: México y Austin unidos por el indie rock
“Control + Alt + Delete” es el título del primer disco lanzado por la banda méxico-estadounidense Toro Buda, disponible en las plataformas digitales. Conversamos con el cantante y compositor Fernando Laureano, radicado en Austin, Texas, acerca de este lanzamiento, el sonido del grupo y las ventajas y desventajas que les impone la distancia, debido a que, a excepción de Fernando, el resto de la agrupación vive en la CDMX.
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¿Cómo fue el origen del proyecto?
Nuestro primer ensayo fue en marzo de 2024. No llevamos mucho tiempo, poco menos de dos años. La verdad ha sido increíble. Después de dejarlo un tiempo, cuando regresé a escribir canciones busqué tener un equipo de músicos en la Ciudad de México con la flexibilidad de armar estas nuevas canciones que estuve escribiendo y, a través de un amigo mío, Leonardo Erazo, se fue armando la banda.
Estoy en Austin, ellos en la Ciudad de México, así que yo viajo frecuentemente, les mando maquetas, nos reunimos, sacamos las canciones, nos metemos al estudio y así es como empezó este proyecto de Toro Buda.
El nombre es un juego de palabras, pero también un juego de contrastes, ¿no?
Claro, es algo que vivo todos los días; y no sé si sea tu experiencia, pero creo que no soy el único que siente este conflicto interno entre nuestra parte más animal e instintiva, de supervivencia, y esa otra parte más espiritual y racional.
La búsqueda de ese balance entre ambas es lo que tratamos de encontrar a través de Toro Buda.

Musicalmente, en Toro Buda hay elementos de rock, pero también de pop, melodías muy, muy catchy… ¿Cómo se va construyendo el sonido del grupo?
Es justo parte de lo que queríamos hacer. Me gusta todo tipo de música. Hay buena música en todos los géneros. Cuando era niño, mi papá nos llevaba al Teatro Degollado, en Guadalajara, a escuchar a la Filarmónica, a la ópera. Pero obviamente también escuchábamos a los Beatles y después descubrí a Led Zeppelin y Pink Floyd.
Me gusta mucho Robi Draco, que estuvo en Menudo pero después hizo varios discos de solista. Entonces, creo que Toro Buda nos permite tener toda esa amplitud musical.
Tenemos canciones más suaves, más pop, pero también otras más fuertes. Tuve mi tiempo en que me gustaban Sepultura y Metallica. Me gusta jugar con los diferentes estilos, porque yo creo que la música siempre irá evolucionando. Eso me emociona muchísimo.
En cuanto a este primer disco, creo que es la continuación de lo que hice hace algunos años: suena a rock noventero, un poco alternativo, un poco indie, pero la verdad es que, de ahora en adelante, me gustaría buscar nuevos sonidos. A lo mejor meter algo de jazz o unos riffs más pesados.
¿Me puedes contar sobre “Pandemia”? Ese track me llamó la atención.
Rafa: Sí, es el primer sencillo. Representa una especie de analogía, una metáfora en la que, a través de mi experiencia, he notado que algunas personas cerramos nuestras puertas para protegernos del dolor emocional.
Como dice la canción, ponemos esas barreras internas con las cuales no le permitimos a los demás acceder a nuestro verdadero yo, y no nos permitimos mostrarle a los demás nuestro ser interior, por miedo al dolor.
Experimentamos la pandemia de 2020 y creo que esa fue la reacción que tuvimos como humanidad, ¿no? Para no enfermarnos, quisimos encerrarnos, nos aislamos y usamos máscaras. Para evitar el dolor, nos cerramos.
¿Habrá gira promocional para “Control + Alt + Delete”?
El disco salió el 10 de octubre, que es el Día Internacional de la Salud Mental y, justo, el tercer sencillo se llama “Your Brain is Bringing You Down”. Habla sobre eso: darnos cuenta de que los pensamientos solamente son impulsos electrónicos, biológicos, neuronales, y no necesariamente representan quiénes somos.
Crecimos pensando que esos pensamientos que tenemos son quienes somos en realidad, y no es así.
Lanzaremos un EP en febrero de 2026 y pensamos hacer una pequeña gira en la Ciudad de México, Querétaro, Puebla, Guadalajara, y espero también tocar aquí en Austin, en marzo.
Finalmente, ¿cuál es la dificultad que plantea la distancia entre ustedes?
Sí, hay retos. A mí me encantaría que estuviéramos en la misma ciudad, reunirnos cada semana, ensayar y componer juntos; pero, por otro lado, dado que todos tenemos este proyecto y, al mismo tiempo, otros proyectos, esta distancia nos permite respirar.
Si estás todo el tiempo encima del otro, a veces te sientes asfixiado, pero cuando existe este espacio, cuando nos vemos es con más gusto.
De todos modos, yo compongo aquí, grabo maquetas en mi teléfono o en la computadora, se las mando y cada quien las trabaja, y cuando nos reunimos es como si hubiéramos ensayado 10 veces.

