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En Playboy

Aleks Syntek: “A veces tienes ganas de leer la Playboy y luego una poesía”

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Aleks Syntek está por despedir su último álbum, Trasatlántico, y con pretexto del estreno de ‘Lucha de gigantes’, platicamos con él sobre sus orígenes
Aleks Syntek: “A veces tienes ganas de leer la Playboy y luego una poesía”
Escrito por: Iván Montejo
IvanMTrapero

 

Hace dos años Aleks Syntek lanzó Trasatlántico, su homenaje a esos artistas y canciones del otro lado del Atlántico que lo formaron musicalmente. ‘El Ataque de las Chicas Cocodrilo’, ‘Viviendo de Noche’ y ‘La Puerta de Alcalá’ fueron algunas de las canciones que se adentraron en los orígenes de aquel joven chilango que fue apodado “El sin teclados” por no tener dónde practicar su más grande pasión.

Aleks hizo de aquel apodo una marca de orgullo, una particularidad que lo acompañaría en su larga trayectoria musical. Con el fin de despedir a Trasatlántico, Syntek acaba de lanzar una nueva versión de su cover de ‘Lucha de gigantes’, aprovechamos el lanzamiento para tener una plática que nos llevó desde su amor (casi natural) por la música, hasta el posible gran problema que esconden las redes sociales.

 

PLAYBOY: Acabas de lanzar el video de una nueva versión ‘Lucha de gigantes’, cuéntanos un poco del estreno.

ALEKS: Trasatlántico fue un tributo a esas canciones españolas y a mis ídolos de los ochenta; pero la canción de ‘Lucha de gigantes’ empezó a colarse a las listas sin ser sencillo de promoción. Como estaba siendo muy escuchada por el público, le propuse a Sony Music que despidiéramos el disco creando esta nueva versión, más vanguardista y arriesgada. Más adelante sacaré un remix y una versión en vivo, simplemente para darle un nuevo banquete a las personas que disfrutaron del disco.

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PLAYBOY: Hablando un poco más de tus inicios, desde chico has estado frente a los reflectores, ¿a qué te hubieras dedicado de no estar en el mundo artístico?

ALEKS: Creo que hubiera sido astronauta o poeta, siempre tuve una reacción natural a crear cosas.  Lo interesante de mi carrera es que todo se me ha dado de manera espontánea, nunca he planeado nada de lo que me ha sucedido. Nadie en mi familia se dedicó a la música, soy una cebra entre caballos.

PLAYBOY: Entonces, ¿cómo entraste al mundo de la música?

ALEKS: Nunca me pregunté si quería dedicarme a ella, cuando era niño simplemente agarré el piano y la guitarra para tocarlos de manera intuitiva, creía que eran juguetes y que todos jugaban con ellos. Luego me di cuenta que se me daba de manera natural. Vengo de abajo, pese a lo que la gente piense, de un barrio por Ciudad Universitaria, fui abriéndome paso a base de pasión y trabajo.

PLAYBOY: Y luego llegaste a la televisión…

ALEKS: Desde el principio fue una adversidad, haber sido un niño actor en Chiquilladas provocó que cuando llegara a las disqueras me dijeran: “pues tú cuentas chistes, ¡sácate de aquí!”, les decía que era compositor y cantante, pero no me creían. No fue fácil, me tuve que ganar un lugar en la música poco a poco. Me gesté en el rock mexicano, pero la escena nunca me ha considerado parte de ella; en los libros de historia de ese género no me incluyen y tampoco en los del Pop, ni soy del uno ni del otro. He tratado de ser yo mismo y de crear mi propia manera de hacer las cosas, nunca sigo los parámetros de la moda: ni lambada, ni hip-hop, ni bachata y mucho menos reggaetón ni trap ¿Qué hago? Pues “Synteksadas”, eso es lo que hago.

PLAYBOY: ¿Ha sido difícil que te entiendan?

ALEKS: Sí, en la industria de la música soy un bicho raro, pero ser así de iconoclasta me ha dado una identidad muy particular. Lo mejor que te puede pasar como artista para que puedas trascender es tener una identidad propia, que le guste a mucha gente o a poca, pero que sea tuya.

PLAYBOY: Trabajaste en una tienda donde te dejaban quedarte a ensayar en el piano en lugar de pagarte, ahí te apodaron “el sin teclados”, que después convertiste en Syntek; en este sentido, ¿cómo conseguiste tu primer teclado?

ALEKS: Al principio me los prestaban, uno de mis hermanos, porque somos muchos (somos ocho en total), me lo compró con su primer aguinaldo porque creía en mí. Fue un acto de gran hermandad que no se me olvida. Hoy en día tengo un estudio de grabación muy envidiable lleno de teclados y guitarras, pero estoy convencido que al artista no lo hacen los aparatos ni el instrumento, lo hace la creatividad.

PLAYBOY: Has visto cambiar a la industria en ese mundo…

ALEKS: Las reglas de la música han cambiado mucho, hay gente que hace música con un iPad, yo soy vieja escuela, uso mucho equipo de los setenta y ochenta, me gusta lo análogo, usar circuitos y bulbos, siento que tienen un alma especial que no me da el digital.

PLAYBOY: Claro, la digitalización le quita algo a la música…

ALEKS: Le quita sabor, no es que suene mejor en el vinilo, porque mucha gente dice: “los tocadiscos suenan más bonito”, no, simplemente lo digital implica puros datos, su pureza es muy impecable. No hay un sabor gordo, a mí me hace falta el cochambre, incluso hay un estilo musical que se llama Low-Fi, yo lo experimenté con ‘Historias de danzón y de arrabal’, una canción que saqué en el 2007 con el piano sordo, sonido de tugurio que se logró con un Low-Fi.

 

PLAYBOY: ¿Siempre buscas nuevos sonidos?

ALEKS: Claro, seguiré luchando e invitando al  público (porque me considero más melómano que músico) a diversificarse, a escuchar música clásica, jazz y salsa. Cometemos un grave error al enterrar a las viejas escuelas de la música, son nuestras raíces y no las debemos de perder.

PLAYBOY: Con las nuevas tecnologías, ¿crees que es más fácil acceder a ellas o uno se puede perder en este gran mundo musical?

ALEKS: Ese es el gran reto y la dificultad, que todo está tan al alcance y hay tantas opciones que entre el ruido te confundes. Lo único que aconsejo es que no se concentren en las listas de popularidad, porque no lo más popular es lo mejor. Por ejemplo, en la comida lo más popular son los tacos y las hamburguesas de fast food y eso no es lo que más te alimenta; a veces comer sano cuesta más trabajo y lo mismo sucede en mi industria: para alimentarse de música sana hay que ir y buscarla.

PLAYBOY: ¿De esa manera has encontrado nuevo talento?

ALEKS: Sí, así he encontrado artistas latinos e internacionales con un arte envidiable y que no son muy populares, porque no tienen el apoyo de las plataformas o de la moda. El fenómeno de la música actualmente es complicado debido a que la gente prefiere ver un desnudo en Playboy que leer un libro de García Márquez. Creo que en ese sentido la cultura debe tener conciencia social, no nada más debe existir una “democracia”, por eso pugno por la diversidad: a veces tienes ganas de leer la Playboy y luego una poesía de Jaime Sabines, lo malo es llenarse solamente de una cosa o de la otra.

PLAYBOY: Claro, no se puede complacer siempre a la mayoría…

No creo que existan mayorías en esta época, no puedes decir: “a la mayoría de la gente no le gusta la música de Aleks Syntek”; es más difícil que eso, son millones a los que no les gusta y millones a los que sí les gusta. Ya no hay mayorías ni minorías, por eso estamos tan divididos en esta época, somos una infinidad de personas habitando el planeta y hay que ser conscientes de eso.

PLAYBOY: ¿Y las redes sociales se han encargado de aumentar la división?

ALEKS: Siempre voy a ser insistente, lo que se dice en las redes sociales no es la opinión pública ni la visión popular, es un sector muy elitista y pequeño. Los medios de comunicación tienen que ser muy responsables con ellas, no pueden poner un titular porque cinco pelados dijeron algo en Twitter, están cometiendo un grave error que nos puede traer consecuencias muy graves.

Y si me das oportunidad de decir algo a los chavos, crecí en una generación distinta a la de ahora. Sin embargo, algo que siempre voy a insistir es que en la música y en el arte, cuando no existía el Internet, ningún artista se preocupaba por complacer a los fans y por tener followers, ni views ni likes, hacían todo para retarse  a sí mismos y desafiarse como artistas. No caigamos en el error que hoy el objetivo es ser popular, ese no es la meta de un artista, lo importante es ser memorable con el trabajo.

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