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Penitencia y redención, o el día en el que Johnny Cash cantó en prisión

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Johnny Cash realizó un concierto en la Prisión de Folsom, su interpretación fue más allá de la música y se convirtió en su historia de redención
Penitencia y redención, o el día en el que Johnny Cash cantó en prisión
Escrito por: Iván Montejo
@IvanMTrapero IvanMTrapero

Este enero se cumplieron más de 50 años de la ocasión en la que Johnny Cash entró a prisión. No fue condenado por un jurado, más bien se entregó para redimirse de sus pecados, de la tormenta de vicios que se había convertido su vida. La guitarra y su voz le abrirían la redención, esa redención que tanto buscó y a la que le cantó con Joe Strummer poco antes de morir.

 

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Orígenes de Folsom

Todo nació cuando era miembro de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, trabajaba en Landsberg, Alemania, intentando descifrar los secretos ocultos en código Morse de la cortina de hierro. La leyenda cuenta que fue el primero en conocer la muerte del mayor líder soviético, aparentemente él descifró la noticia de la muerte de Stalin.

En Alemania compró su primera guitarra, las cuerdas sonaban cuando los mensajes rusos escaseaban. En uno de esos días de ocio vio la cinta Inside the Walls of Floson Prision, película que lo inspiró a escribir una de sus primeras canciones.

Era una película violenta y quería llevar ese sentimiento a una canción, buscaba inmortalizar la dura vida en prisión con una melodía propia. Era un joven soldado en Alemania escribiendo una canción sobre una prisión en California, la inspiración podía venir de cualquier lugar y la tomó  “prestada” de los primeros versos de la versión de la melodía ‘Crescent City Blues’ de Gordon Jenkins.

 

 

No importaba que la canción original describiera los sueños de una mujer intentando dejar su solitario pueblo, Cash vio ese sueño de huir y lo convirtió en la voz de un prisionero que fantaseaba con recobrar su libertad a bordo de un tren.

La canción formó parte de su primer disco y eventualmente se convirtió en uno de sus mayores éxitos. Cash era joven, cualidad que hace de la fama un veneno, su repentina gloria lo llevó al divorcio y a un círculo de vicios que lo sumieron en un hoyo. Necesitaba cambiar, ningún lugar era mejor para reformarse como la prisión.

 

 

Barrotes convertidos en cuerdas

Cash se convirtió en el favorito de los prisioneros gracias a ‘Folsom Prison Blues’, constantemente recibía letras que buscaban que diera un concierto en prisión. La primera vez que tocó tras las rejas fue en 1957, en la prisión de Huntsville State. La grabación se perdió por un problema en la electricidad y el cantautor  tuvo que terminar el concierto en solitario. A pesar de los problemas técnicos fue una experiencia que el cantante quiso repetir, pero la próxima ocasión sería en el lugar que lo inspiró por primera vez.

Johnny Cash dio dos conciertos en la prisión de Folsom el 13 de enero de 1968, la segunda presentación únicamente fue un seguro en caso de que la primera cinta tuviera algún problema. La interpretación fue perfecta, las interrupciones, los gritos de júbilo e interacciones de Cash con los internos le dan una esencia única al concierto.

 

 

Johnny-Cash-prisión-guitarra

 

El concierto sólo podía comenzar con ‘Folsom Prison Blues’, por casi tres minutos los internos escucharon el himno de  sus vidas, los sentimientos que cada día experimentaban y la historia que los había dejado tras los barrotes. Las cuerdas de Cash por un momento los liberaron, en la grabación se escuchan los gritos de alegría cuando canta el verso  “But I shot a man in Reno, just to watch him die”; el productor del disco integró la reacción en la postproducción, el sentimiento que todos tenían en mente debía ser incluido en la grabación de alguna u otra manera.

El hombre de negro debía vivir los temas de los que escribía, las canciones de prisión se centran en el anhelo de la libertad, la búsqueda constante por la redención. Tras su presentación Cash luchó por reformas para mejorar la vida de los prisioneros, convencido que la rehabilitación era posible.

Cash ensayó con sus músicos por dos días consecutivos, no era fácil dejar los vicios y reformarse. Los preparativos eran más intensos por la canción ‘Greystone Chapel’, escrita por uno de los prisioneros del inusual escenario en el que tocaría. La interpretación debía ser perfecta, con ella finalizaría su camino a la redención.

 

Johnny-Cash-prisión-puerta

 

 Folsom aterra las calles

El 25 de mayo de ese año salió el disco, antes del concierto las ventas de Cash habían caído por su adicción a las drogas. No obstante, el sistema penitenciario hizo su trabajo y At Folsom Prison encabezó todas las listas de popularidad.

La redención de Johnny Cash se vio interrumpida por la violencia del mundo fuera de las rejas. En la madrugada del 5 de junio, cuando Sirhan Sirhan se acercó  al senador y candidato presidencial Robert F. Kennedy, segundos después vació su revólver calibre 22 Iver-Johnson Cadet sobre el político.

Repentinamente el verso “But I shot a man in Reno, just to watch him die” se volvió problemático. Las estaciones de radio vetaron en su totalidad el éxito, la disquera decidió censurar la controversial frase y volvió a lanzar la controversial canción. Cash protestó por la modificación de la versión original, a pesar de esa queja la melodía se convirtió en un éxito total. La redención era mucho más grande que la violencia de las calles.

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