OVO: el show del Cirque du Soleil que pone a vibrar a la CDMX
Anoche fui al estreno en la Ciudad de México del espectáculo OVO del Cirque du Soleil, y qué cosa tan impresionante.
No es solo un show, es como meterte en un mundo paralelo donde los insectos son los protagonistas y todo vibra, literalmente.
Desde que me senté en mi lugar y las luces se encendieron con tonos verdes y dorados, sentí que estaba entrando a un universo nuevo.

OVO CIRQUE DU SOLEIL
El ambiente del Palacio de los Deportes se sentía eléctrico, lleno de adrenalina y emoción.
Era un show de carpa, ahora se presenta en Arenas OVO (que significa “huevo” en portugués) es una creación del Cirque du Soleil que se estrenó originalmente en Montreal en 2009, en formato de carpa.
En ese entonces era un espectáculo más íntimo, pero ahora, en esta nueva etapa, se presenta en arenas: espacios más grandes, con tecnología más avanzada y un diseño escénico adaptado a esos recintos enormes.
La mente detrás del show es Deborah Colker, una coreógrafa brasileña que, para crear el show, se inspiró en el mundo de los insectos: cómo se mueven, cómo se relacionan, cómo viven en comunidad.

OVO CIRQUE DU SOLEIL
La escenografía y los vestuarios son un agasajo visual: colores vivos, texturas que parecen alas o caparazones, y movimientos que te hacen olvidar que estás viendo humanos disfrazados.
La música corre a cargo de Berna Ceppas, también brasileño, que combina sonidos de samba, funk y ritmos tropicales con zumbidos y efectos que parecen salidos de un bosque. Todo se siente vivo, con una energía constante que no baja ni un segundo.
Y si hablamos de los vestuarios, Liz Vandal (quien los diseñó) logró algo espectacular: telas que parecen alas, diseños que parecen exoesqueletos y hasta antenas de insecto, pero que a la vez dejan que los artistas se muevan con una libertad impresionante.
Insectos circenses
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Desde que empezó el show, sentí que me metí en un hormiguero gigante. No hay animales reales, claro, pero los 50 artistas en escena se mueven como si tuvieran seis patas y un par de alas cada uno.
Las acrobacias son brutales: saltos mortales, muros verticales de más de ocho metros, trampolines, cuerdas y un ritmo que mantuvo mi corazón al 100 todo el tiempo.
La historia gira en torno a una comunidad de insectos que vive tranquila… hasta que llega un nuevo personaje con un misterioso huevo. A partir de ahí todo se transforma: hay humor, amor, rivalidad y, sobre todo, mucha energía.
La escenografía, diseñada por Gringo Cardia, te deja con la boca abierta. El “huevo” aparece como un enorme globo que domina el escenario, rodeado de luces que parpadean como luciérnagas. Cada número tiene su propio universo de colores y sonidos.
Y si te da curiosidad la logística: mover OVO no es cualquier cosa. Aunque ya no es un espectáculo de carpa, sigue siendo una producción itinerante que viaja con decenas de camiones llenos de equipo, vestuario, escenografía y aparatos acrobáticos. Un hormiguero real, pero sobre ruedas.
¿Por qué vale la pena verlo en CDMX?

OVO CIRQUE DU SOLEIL
Porque esta temporada es única, ya que si bien el espectáculo se había presentado ya en México, es la primera vez que se presenta en su versión para arenas.
OVO estará en la Ciudad de México del 12 al 23 de noviembre de 2025, en el Palacio de los Deportes.
Los boletos están a la venta en Ticketmaster, así que si te interesa, más vale no dejarlo para el final.
El espectáculo dura cerca de dos horas (125 minutos), con un pequeño intermedio para descansar o ir por palomitas (porque sí, da hambre ver tanto movimiento).
Un espectáculo fascinante

OVO CIRQUE DU SOLEIL
Salí del recinto con una sonrisa gigante. OVO no es solo acrobacia, es poesía entomológica en movimiento.
Tiene humor, ritmo, belleza y un mensaje súper bonito sobre la vida, el cambio y la naturaleza.
Si te gusta el arte visual, la música en vivo y ver cosas que parecen imposibles, tienes que verlo.
Es de esas experiencias que te dejan con ganas de aplaudir de pie y gritando “¿cómo lo hacen?”.
¿Por qué ver El Fantasma de la Ópera en el Teatro Insurgentes?

