Conoce a la atleta olímpica que terminó como prostituta
Por Rodrigo Álvarez
@ralvmed
La historia de Suzy Favor Hamilton parece un libreto de “La Rosa de Guadalupe” o algún programa similar, sin embargo, como muchas veces sucede, la realidad supera a la ficción y su biografía es digna de ser contada.
Sus años mozos los dedicó al deporte. A los 9 años comenzó a correr y el atletismo se convirtió en su máxima pasión, al grado de lograr representar a Estados Unidos en tres Juegos Olímpicos distintos, 92, 96 y 2000, cuando finalmente decidió colgar los tenis.
Esta atleta era bastante buena, en los entrenamientos arrasaba y lograba excelentes marcas, pero a la hora de competir la mente le jugaba una mala broma y le costaba mucho ganar las competencias.
Según cuenta, sabía que algo andaba mal porque nunca podía cumplir sus objetivos al momento de competir, hasta llegar al colmo en los juegos de Sidney del 2000, cuando era la favorita en los 1500 metros. En la final se puso muy ansiosa y al ver que no iba a poder ganar se tiró al piso y fingió una lesión. Ese fue el punto de quiebre.
Regresó a su país sabiendo que un ataque de pánico había terminado con su carrera. Tras ser diagnosticada con bipolaridad, le fue administrado un medicamento que la ayudaría a combatir la depresión pero que también le produjo hipersexualidad, es decir, un deseo sexual muy intenso.
Comenzó teniendo relaciones extramaritales, después pasaba uno que otro fin de semana en Las Vegas hasta que terminó como prostituta ganando 1500 dólares cada dos horas.
Aunque seguía en contacto permanente con su familia, pasaba cada vez más tiempo en la ciudad del pecado bajo el nombre de Kelly. Algunos clientes recurrentes sabían quién era, pero ella estaba confiada de que ninguno la delataría, pero uno de ellos se enamoró y quiso casarse con ella y al ser rechazado la delató con un periódico.
Tras ser descubierta en 2012 tuvo que dejar su doble vida. Cayó en una poderosa depresión que la hizo pensar en el suicidio, pero gracias a su esposo salió adelante.
Acudió a diversas terapias, recibió nuevos medicamentos y a tres años del colapso dice sentirse recuperada y hasta con ganas de contar los pormenores de su vida como Kelly, y los detalles de la enfermedad que la hicieron caer.

