Es conocida por su participación en “Acapulco Shore”, “Enamorándonos” y “La Venganza de los Ex VIP”, pero su presencia va mucho más allá de la televisión. Hoy se ha consolidado como una exitosa creadora de contenido, que habla sin pudor de una sexualidad libre y desprovista de prejuicios. En esta entrevista, comparte sus experiencias más intensas, sus reflexiones sobre la fama y lo que significa mostrarse auténtica frente a las cámaras.
¿Cómo fue tu experiencia haciendo tu primera sesión de fotos para Playboy?
Me encantó. Me parece que tienen un equipo increíble: estilismo, maquillaje, fotógrafos, todo. Ya tuve la oportunidad de ver algunas fotos y parece que ya están editadas. O salí muy bien y soy muy buena modelo, o el fotógrafo es diez de diez.
¿Eres vanidosa? ¿Cuándo te descubriste como una mujer hermosa?
Creo que mientras más ha avanzado mi carrera, más vanidosa me he convertido. Te vas exigiendo poco a poquito más: a estar más bonita de la piel, a estar más a la moda, a tener todo lo que está top, en tendencia. Mientras más pasa el tiempo y más avanzo en mi carrera, quiero más, siempre quiero más.
¿Cuál es tu recuerdo más antiguo antes de que te volvieras famosa?
Mi recuerdo más antiguo es que yo siempre soñé con ser famosa. Y si bien quizá me faltan muchos números para ser realmente una famosa, considero que al día de hoy tengo una fama internacional. Entonces creo que ya estoy del otro lado de mi sueño.
¿Cómo te cambió la vida aparecer en televisión y redes, empezar a ser una figura popular?
Definitivamente me cambió la vida empezar a tener números en Instagram: seguidores, que la gente me reconociera, que me pidieran fotos en la calle. Todo eso me da ciertos privilegios. A cualquier lugar a donde voy ya no tengo que esperar, aunque no tenga reservación me dan el VIP del antro. Me encanta, porque al final, al lugar a donde voy, siempre me reconocen.
Ahorita estás desnuda debajo de ese abrigo. ¿Qué cuesta más: desnudarse de cuerpo o desnudarse de alma?
Definitivamente, para mí desnudarte de cuerpo no me cuesta trabajo, pero sí me cuesta mostrarle a las personas realmente cómo soy, porque no me gusta sentirme vulnerable. Entonces creo que mejor me quito la ropa y ya. Es más fácil que en los reality shows y en las redes sociales, que precisamente se tratan de eso: de que nos veamos desnudos con ropa, porque sin ropa nos banean, pero desnudos en cuanto a la manera en la que somos o lo que pensamos.
Después de tantos reality shows, ¿piensas mejor lo que dices delante de una cámara?
Definitivamente no. En los realitys donde he estado siempre hay alcohol, y tener bebida en el cuerpo no te deja pensar lo que vas a decir o hacer. Yo no pienso nunca lo que voy a decir o hacer, simplemente fluyo, soy yo. Hay quien me quiere mucho y me sigue siempre, y hay quien no, pero esos que no igual son los mismos que comentan mis fotos. Yo soy quien soy y siempre va a ser así, no voy a cambiar.
Recapitulando, ¿cuáles serían tu top tres de los momentos más divertidos o más locos que has vivido en un reality?
El primero fue cuando sufrí deshidratación porque vomité ocho veces en menos de una o dos horas. Nunca lo voy a olvidar.
Otro momento épico que se volvió viral fue cuando alguien quería tener relaciones conmigo y yo le dije que no, que nada más le daba permiso de metérmela tres veces, y pues tres metidas no cuentan. Entonces no pasó nada.
Y otra vez, con alguien más, también le dije que no, entonces le hice un trabajito con los pies y eso tampoco cuenta. Hasta la fecha soy virgen en los realitys.
¿Y dónde empieza a contar?
Yo creo que empieza a contar cuando son más de tres. Como las mías fueron tres, no contaba. Con los pies no cuenta. Con las manos o la boca sí, pero con los pies no.
¿Cuál ha sido alguno de los lugares más fuera de lo común donde has tenido sexo?
Una vez, en un reality, estábamos atrás de una fiesta. No había cama, no había sillón, nada más plantas. Ese fue el lugar más intenso. Y otra vez había como cuatro parejas al lado de mí y yo estaba ahí también.
Este ser tan desinhibida delante de las cámaras, ¿qué te deja en tu vida personal?, ¿qué límites puedes rebasar?
La gente piensa que yo soy así, que ando encuerada por la vida o que me la paso teniendo relaciones todo el día. La realidad es que mi vida personal es completamente diferente. Yo no salgo con escote, no salgo con faldas, intento cuidar mucho eso. Soy muy discreta cuando salgo, a menos que sea algún evento. Y de tener relaciones, cuando tengo novio es solo con él; si no, no. Eso del amiguito, el casi algo, a mí no me pasa. Por eso la regla de las tres.
¿Has tenido experiencias con otra chica?
Antes no, pero ahora ya he tenido experiencias con muchas chicas: colombianas, españolas, peruanas, de todos lados. Yo creo que he tenido más experiencias con chicas que algunos hombres.
Haciendo un balance, ¿qué te gusta más?
A mí me fascinan los hombres, todos: de todos tamaños, colores, sabores. Me considero adicta a ellos. Pero ahora, conviviendo con chicas, no pierdo la oportunidad de tener algo con una chica, un besito. Es algo meramente sexual. No me veo de la mano ni siendo novia de una chica, ni presentándola como mi novia. Jamás. Eso es sólo por amor al arte.