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Apolonia Lapiedra: “estuve con siete hombres a la vez”

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La actriz española comenzó su carrera en la industria del porno el día de los enamorados, de ahí que se dejara seducir por el arte XXX y ahora es tu pornstar favorita.

Lo primero que hago es tomarme un buen café en ayunas, eso es sagrado. Después hago ejercicio 15 minutos mínimo y al terminar, ya que estoy cansada, almuerzo.

En una grabación, ¿cuánto es lo más que ha durado un rodaje?

Vaya, pueden ser interminables, depende mucho de la producción, pero el mayor tiempo que he estado haciendo una escena porno fue de 19 horas, me dio insolación y pasó de todo, pero lo logramos (risas).

¿Cuándo comenzaste a hacer porno?

¡Uy! Mi primera escena fue a los 23 años el 14 de febrero de 2015, el día de los enamorados, donde acabé llena de pizza (risas). Fue un día muy bonito.

¿Qué tan difícil fue tu primera grabación porno?

Fue genial, no tengo queja, fue todo muy fluido, comenzamos muy temprano y a las 5 de la tarde ya habíamos acabado. También fue mi primer anal de toda la vida, fue muy interesante, ahí decidí que era lo mío.

¿Cuánto mide el pene más grande con el que has trabajado?

El tamaño más grande que he visto ha sido una cosa enorme y negra, como de 25 centímetros, que tuve que decirle; “frénate que me estás dando hasta el fondo”.

¿En qué piensas cuando estás grabando una escena?

A mí las cámaras me transforman y en cuanto gritan “acción” me transformo de Samantha a Apolonia, y me dejo llevar. Me encanta transmitir al espectador todo el placer que estoy sintiendo.

¿Qué tan real es una escena porno?

La pregunta del millón. La verdad depende mucho del feeling que haya con el actor o actriz que te toque, si no hay feeling se tiene que fingir para que quede bien y si hay química, todo sale perfecto. Por lo demás, todo es real.

¿Con cuántos hombres has estado a la vez en una escena?

Con 7, aún me faltan porque me gustarían más.

¿Cuál ha sido tu escena más placentera?

Me han gustado tantas que es difícil decidirme por una, pero sí te puedo compartir la posición que más disfruto en las escenas porno. La posición que me encanta es estar arriba del chico y moverme como batidora, ¡la gloria, tío!

¿Te ha tocado parar alguna escena porque a tu compañero no le funciona su “amiguito”?

Claro, muchas. Y no sólo escenas, sino la producción completa porque al chico no se le paraba. Te puede pasar una vez, pero no más, porque es un agobio para la actriz, el camarógrafo y todo el equipo.

¿Qué escenas disfrutas más, lésbicas o heterosexuales?

Definitivamente me encantan los hombres, me gustan muchísimo, pero las mujeres me gustan mucho para el juego, nosotras sabemos dónde está cada cosa y nos damos más placer. Un trío para mí es perfecto.

¿Qué escena es la que más te ha hecho enojar?

Fue una con un chico que sólo hablaba inglés y yo no tengo dominado el idioma, él era muy perfeccionista y quería que pronunciara muy bien algunas palabras, así que me harté porque me hacía repetir la toma una y otra vez, hasta que me enojó tanto que dejé la producción colgada. Además de que no teníamos.

¿Cuál ha sido la toma que no querías que acabara?

Todas (risas). Hay una escena anal que quería seguir y de la emoción incluso se me hizo una fisura, el director marcó el corte y yo engolosinada con el chico. Claro, después tuve un dolor de culo que no podía con él, esa fue mi última escena anal, pues llevo dos años que no hago ese tipo de escenas.

¿Cuál es la parte de tu cuerpo que más te gusta?

Mi cara y mi culo, en toda la extensión de la palabra. Pequeñito pero respingón, ¡lo muevo de maravilla!

¿Existe algún código entre actores durante la filmación?

Sí, por ejemplo, si un chico te está dando muy duro, le metes un pellizco para que vaya más despacio o pare, porque hay algunos que se emocionan mucho.

¿Qué diferencia hay entre el sexo en las películas y el sexo con tu pareja?

¡Qué difícil! Mi pareja es muy especial, es como hacer porno todo el tiempo (risas). El tiempo es la mayor diferencia, en mi vida privada es muy intenso y más rápido y en una película te cortan la emoción, te dan indicaciones y son grabaciones por varias horas en las que tienes que estar aguantando los ánimos, cambios de luces, estar atenta a lo que diga el director, etc.

¿Cuándo fue la primera vez que te masturbaste?

Fue muy pequeña, estaba yo en la escuela y comenzaba a sentir “cositas” con el movimiento de piernas estando sentada. También algo que recuerdo mucho es que en los baños de la escuela me frotaba con la puerta (risas), a mí me encantaba eso.

¿Hay alguna escena que te hayas negado hacer?

Muchas veces, sobre todo en escenas donde 100 tíos se corren en una copa y después tú tienes que tragar la leche, eso todavía es muy fuerte, pero no lo descarto. Aún me faltan muchas cosas porque quiero ser actriz hardcore.

 

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