2010, un año que representa grandes festejos para México. Celebrando el inicio del movimiento que nos dio libertad de la corona Española, de igual manera conmemoramos el levantamiento del pueblo contra el Porfiriato.
Pero ¿Por qué?.
LA INDEPENDENCIA.
En la madrugada del 16 de Septiembre de 1810, Miguel Hidalgo hace el llamado al pueblo para organizar un movimiento que permita formar un gobierno temporal comandado por Criollos, todo esto a raíz de la invasión napoleónica a España y la destronada del rey Fernando VII. Bajo el famoso grito de Dolores “Viva la virgen de Guadalupe, Viva Fernando VII, muera el mal gobierno” partieron de Guanajuato un puñado de indígenas y campesinos, rudimentariamente armados con piedras y machetes lucharon durante once años.
Después de poco mas de una década de guerra y recuperado el trono Fernando VII, el gobierno Español en conjunto con algunos influyentes Mexicanos (Burgueses, españoles radicados en la Nueva España, ETC.) mas preocupados por sus fortunas que por la libertad en si, acordaron la legitimidad de la independencia de México.
El 27 de Septiembre de 1821, con el abrazo de Acatempan, y la firma del Acta de Independencia Del Imperio Mexicano.
Acontecimiento del cual solo han pasado 188 años no 200 como lo festejamos.
LA REVOLUCION.
Como todos sabemos, Francisco I. Madero, inconforme por el mal manejo del gobierno de Don Porfirio Díaz y aprovechando la temporada de elecciones, comenzo a incitar al pueblo para revelarse contra la dictadura. Dando inicio al movimiento Revolucionario.
Este movimiento armado fue cuna de varias figuras de la historia de nuestro país, de las cuales destacan Pancho Villa, Emiliano Zapata, Venusiano Carranza, Plutarco Elías Calles, Victoriano Huerta, Álvaro Obregón, Etc.
7 años de conflicto vieron su fin con la firma del documento constitucional, el 5 de Febrero de 1917.
En resumen, el día de la Independencia debería ser el 27 de Septiembre, a su vez el de la Revolución el 5 de Febrero. De igual manera deberíamos conmemorar 188 años de libertad y 90 de haber “re-liberado” al pueblo y no como se anuncia tan vigorosamente como el bicentenario y centenario, respectivamente.
