No lo habían ni terminado y ya lo están demoliendo. Así sucede a veces con lo que parecen buenas ideas, en este caso Love land (Tierra del amor), un parque de diversiones temático sobre sexo, que se estaba construyendo en China.
Más allá de cualquier broma sobre lo bizarro de los chinos, que bueno, es cierto, no deja de causar cierta curiosidad pensar en cómo habría tenido. ¿Sería como una expo de sexo pero mejor? ¿O peor? (¡El terror!). ¿Qué tan explícito hubiera sido? ¿Como un sexshop masivo? Ya nunca lo sabremos.
Según sus promotores, el objetivo del lugar era mejorar la educación y la vida sexual de los visitantes, pero las autoridades lo clausuraron con el argumento de que en realidad la atracción era vulgar y podía ser una mala influencia para la sociedad. Un funcionario chino opinó, en cambio, que los propietarios del lugar estaban "sólo interesado en obtener ganancias del sensacionalismo". Como sea, ya me estaban dando ganas de conocerlo. Lástima.

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