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miércoles, 28 de junio de 2017

MÓNICA ESCOBEDO: LA BELLA Y EL CHACAL

La comediante inicia una temporada en el Fat Crow junto a Nicho, en la que se burla ácidamente de nosotros los hombres pero ¿quién podría culparla? ¡Es tan simpática que caerás rendido a sus pies!

Por ARTURO J. FLORES @ArturoElEditor

MÓNICA ESCOBEDO es bella y es chistosa. O es hilarante y sexy. Al mismo tiempo. Eso, a la comediante y locutora mexicana, que este mes arrancará una temporada en el Fat Crow, le ha planteado el reto de hacer que pese más lo que sale de su boca que lo que le entra al público por los ojos.

“Intento que la belleza sea sólo un accesorio”, dice. “Que la gente diga: esta chava está diciendo cosas y además, es bonita”.

Mónica ingresó al mundo del stand up hace poco más de tres años. Ejercía la locución radiofónica y pensó que un curso de comedia le daría mayor soltura a la hora de hablar. No se equivocó. Lo que se salió de sus cálculos es que el hobby se volvería su pasión. “Y es que desde chiquita descubrí que tenía una bis cómica. Aunque estuviera contando algo trágico, la gente siempre estaba cagada de risa”.

Añade: “Trato de arreglarme pero tampoco quiero ser la demoedecán del stand up. Porque sale peor. Las mujeres somos medio perrillas con otras mujeres y entonces me dirían: a ver, reina, hazme reír. Prefiero que me vean como su amiga. No como a otras que sólo se suben al escenario a verse bonitas. Dan ganas de decirles: maquilla tu texto antes que a ti, mi amor”.

Por el otro lado está su condición de mujer. Y así como cuando entró a la escena no faltó el colega que “quiso hincarme el diente”, tampoco faltó la pareja que quiso retirarla anticipadamente.

“Cuando empecé andaba con un gringo según muy progre al que no le gustaba que hiciera comedia. Dejé el stand up por un tiempo, porque cuando una se enamora, se apendeja. Luego estuve con El Chacal y aunque decía unas bromas muy gruesas sobre él, pues aguantó vara y hasta famoso lo hice. Y con el que ando ahorita sí le encanta que haga stand up, ya hasta estoy pensando en escribir de él…”

El Chacal is here

Como pasa con casi todas las disciplinas en este país, la comedia también era un territorio de hombres. Así que La Escobedo buscó darle su toque femenino. Hoy en día son más las mujeres que han ganado terreno en el ambiente, pero sigue pesando mucho más el machismo.

En respuesta, una de sus rutinas más populares, la de El Chacal, busca equilibrar las cosas burlándose de nosotros los hombres de una forma que, efectivamente, nos hace desternillarnos de risa. Ahí se burla de uno de sus exnovios, uno con orígenes muy particulares.

Mónica observa: “Es más fácil poner en evidencia a los hombres que a las mujeres. Los hombres hasta me dicen: Moni, soy tu chacal. Otras personas me han sugerido: ¿por qué no haces la versión femenina de El Chacal? ¡Pero no! ¡La mujer no aguanta vara. Echarme a las mujeres encima es como darles un balazo en las piernas! (risas)”.

Mónica forma parte de este boom de stand up comedy que experimenta la Ciudad de México y buena parte de otros estados. Y aunque el público que disfruta de estos espectáculos donde la desfachatez es el pan nuestro de cada día se vuelve cada vez más amplio, también lo es una incomprensible necesidad por mantener la corrección política como norma.

Muchos standoperos han sufrido no de censura, pero sí de reclamos por el humor negro que utilizan. Y ella no es la excepción. Desde su mamá, a quien no el gusta que diga groserías, hasta a una fan que le reclamó la forma en que se refería al “pobre Chacal”.

“La censura es muy absurda. Cada palabra significa algo y no sé por qué las tenemos que quitar. Hay quienes no entienden que esto no es una burla malintencionada; es un trabajo y se trata de hacer reír”, concluye.