PALABRAS SIN SENTIDO

A medida que vamos rebasando los 30 años y nos acercamos a los 40, comenzamos a notar que nuestro cuerpo cambia aceleradamente, se deteriora a pesar de que hacemos más ejercicio que nunca en toda nuestra vida. A muchos nos desespera experimentar el acelerado crecimiento de la panza, por más kilómetros que devoremos en sesiones intensas de sudoración y música para animarnos. Somos capaces de entrenar sin parar, pero nos damos cuenta de que la única emoción que despertamos entre las entrenadoras es de compasión, pues muchas veces creen que estamos más cerca de un paro cardiaco que de completar dos minutos más con cara de sufrimiento a bordo de la caminadora. Cuando le comentamos a alguien durante la comida que corremos maratones tampoco nos creen, con esa barriga hasta difícil parece respirar. Mejor que nos traigan otra cerveza, es demasiada presión a esta edad tratar de estar en forma. Culpamos al tiempo, a nuestro papá por ser gordito y heredarnos su corpulencia, y a nuestra mamá por obligarnos a comer desde pequeños hasta la saciedad para estar bien alimentados, con fuerza y sanotes.

POR: Hiroshi Takahashi
@takaink

Por eso cuando leí que existía una píldora que hacía obsoleto el ejercicio, se sumergí en el texto de The New Yorker. Imagínense, así como existen drogas para eliminar los sentimientos de tristeza, hablan de pastillas para estar en forma y con un cuerpo bien conservado, sin necesidad de pasar vergüenzas en el club de su preferencia.

La píldora de ejercicio, según Nicola Twilley, se prueba en cientos de ratones de laboratorio del Salk Institute, en San Diego. Es tecnología que está desarrollándose desde hace muchos años y que un biólogo llamado Ron Evans tiene en sus manos casi como una obsesión.

Los ratones viven con base en una dieta occidental, el equivalente a lo que consume un estadounidense promedio. Con mucha grasa y azúcar de por medio. Algunos ratones están gordos, otros delgados, fuertes, con músculos y un pelaje brillante. Su apariencia es sana y de juventud, de energía. El científico explica que los ratones que lucen más sanos, consumen una dosis diaria de GW501516, una droga que confiere los efectos benéficos del ejercicio sin mover un músculo. La droga se conoce comúnmente como 516, le explica Evans a Twilley.

A finales de los 90 fue desarrollado este compuesto en los laboratorios de GlaxoSmithKline. Tim Willson, biólogo que investigaba compuestos para el tratamiento de la diabetes, descubrió los efectos de su droga en monos obesos. Los resultados fueron asombrosos. Uno de los mercados más lucrativos de la medicina tenía una nueva mina de oro. Una cura para el síndrome metabólico, algo así como un conjunto de síntomas como obesidad, presión alta, azúcar en la sangre, diabetes y enfermedades del corazón. Los síntomas que nos comienzan a detectar después de los 30 años a muchos de los que vivimos en la oficina.

Una píldora que creaba cuerpos atléticos y sanos sin necesidad de ejercicio. Con ejercicio, todos nos convertiríamos en humanos de exhibición.

Pero en 2007 GlaxoSmithKline decidió guardar su droga 516. Los ratones que habían tomado fuertes dosis de la misma, en un tratamiento de dos años bajo observación, desarrollaron cáncer. Los tumores aparecieron en sus cuerpos, de la lengua a los testículos.

Para ser aprobada para uso humano debía correrse una prueba similar en personas dispuestas a usarla, durante 70
años. Algo comercialmente inviable para la empresa.

Resulta que Nicola Twilley nos cuenta en su investigación que hay al menos dos científicos más buscando la fórmula mágica para no hacer ejercicio y tener un cuerpo perfecto y joven. Y que incluso en Internet es posible comprar 516 como un suplemento alimenticio que se vende como líquido y que los creadores del mismo sugieren no consumir por los peligros que todavía representa este descubrimiento.

Luego de saber que la ciencia todavía está en pañales en su búsqueda por la píldora para tener músculos sin sudar,
pienso que tendré que conformarme con perseguir un cuerpo sano, más que un cuerpo de revista de esas que invitan a tomar mil licuados y píldoras para acelerar el proceso. De todas formas, casi siempre a finales de año, por estos días, regreso al gimnasio…