#LibrosAlDesnudo: Fantasías eróticas de los lectores

Quienes no leen podrían pensar, quizá con justa razón, que los lectores somos unos personajes aburridos, que pasamos el tiempo inmersos entre hojas e historias, ajenos a lo que pasa a nuestro alrededor. No pocas veces he escuchado de los que desconocen el goce de la lectura, frases que van con el hecho de estarnos perdiendo cosas fabulosas pues la vida no espera y sigue su ritmo veloz sin que nos demos cuenta. Todo se reduce a la falsa creencia de que al lector no le interesan otras cosas, la actividad física por ejemplo, o el diálogo con otros individuos, tal vez ir de compras o tener largas noches de sexo…

Por Jaime Garba (@jaimegarba

Y decía que “quizá” ese pensamiento de que somos seres aburridos es justificable, porque desafortunadamente los estereotipos se marcan cuales tatuajes y falsamente suelen representar al individuo, y en nuestro caso, la imagen del lector desde hace mucho, es la del ñoño de lentes ratón de biblioteca, o de la mujer de brackets, trenzas y falda larga que camina jorobada; ambos víctimas de burla por sus estilos de vida y excluidos de la sociedad. Hoy en día sabemos que esto no es verdad y aquella figura del lector sólo sigue prevaleciendo en películas de adolescentes gringas. Es cierto que a veces nos enajenamos en libros y literatura, prefiriendo pasar un fin de semana en casa leyendo, con un rico café o una copa de vino; en lugar de ir al antro, pero también es verdad que somos personajes apasionados y sexuales (aspectos de los cuales muchos piensan carecemos). Lo único que varía es que nuestras fantasías y deseos están influenciados más por la lectomanía que por el común denominador. Pensando un poco en esto, me di a la tarea de preguntar a algunos lectores de hueso colorado qué fantasías sexuales tenían relacionadas con los libros y las respuestas, créanlo, erizan la piel y ponen a hervir la sangre.

Tener sexo mientras leen

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Varios encuestados coincidieron en que una de sus más grandes fantasías sexuales relacionadas con la lectura es tener relaciones mientras su pareja lee en voz alta. Al preguntar más a detalle en qué consistía, describieron que les excita pensar en los sonidos que tanto hombres como mujeres pueden emitir al leer. Gemir y narrar un pasaje de alguna obra literaria al parecer pone muy caliente a varios. Lo interesante de esto es que no importa tanto la posición o el lugar donde se esté, esta fantasía se concreta observando a la pareja tomando el libro al ritmo del sexo y escuchar en lugar del “Sí, sí… más, más”, algún buen fragmento.

Reading is sexy

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Hace poco se popularizó en Pinterest la campaña “Reading is sexy”, donde muchos usuarios subían fotos tanto de gente famosa, como de hombres y mujeres comunes y corrientes, leyendo desnudos o semi desnudos, inclusive en lencería o ropa sensual. Al parecer la combinación de desnudes y el objeto lector da un morbo tremendo a los lectómanos. Cuando pregunté sobre esto, la mayoría me respondió que es una fantasía frecuente ver a sus parejas leyendo en el sofá, con las piernas cruzadas y los pechos sutilmente ocultos por las tapas de un libro, o paradas de puntas frente al librero escogiendo alguno. Lo interesante de esta fantasía es que realmente a casi todos no les importa si la pareja está en lencería o desnuda, aquí, como en la anterior, el libro es quien detona la pasión.

Sexo casual con un buen lector

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Esta fantasía es muy demandada. Quién no se ha imaginado ir a algún lugar y encontrarse con una mujer maravillosa, de cuerpo fabuloso y vestimenta sexy, que por azares del destino se acerque a nosotros y nos seduzca para llevarnos a la cama. Así, sin más, sin importar quién es, sin mediar palabra y sólo dejándonos guiar por el deseo. Para los lectores esta fantasía se construye con el agregado de que la desconocida esté a la distancia, leyendo un libro y de pronto note que nosotros estamos leyendo otro, la conexión lectora crea ese lazo de erotismo, a esa mujer le gustan los hombres que leen y de pronto sólo piensa en poseernos, por el otro lado, el de la fantasía se excita al ver que atrae a una seductora lectómana que tendrá entre sus manos de uñas rojas, un libro.

Sexo en la biblioteca

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Esta fantasía es un tanto cliché, pero no por ello demerita. Si bien es cierto que los gringos han choteado mucho esta fantasía, reduciendo el tener sexo en una biblioteca a la sencilla posibilidad de coger sólo porque allá les parecen espacios deshabitados, a los lectómanos les excita tanto hacerlo allí como a muchos ir a un motel. Seducir a tu pareja pegándola a un librero, girándola y sujetándola entre tomos de diferentes obras es algo muy atractivo para muchos, sin importar quizá, que estés en esas bibliotecas públicas muy mexicanas. Lo interesante de estas fantasías es que no son tan descabelladas y complicadas, y quizá las parejas de aquellos quienes las proponen accedan extrañadas mas no perturbadas, a diferencia del ofrecimiento de otras que podrían venir acompañadas de una bofetada. ¿Ustedes han cumplido alguna o mejor aún, se les ocurren más?