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jueves, 27 de julio de 2017

DIFÍCIL DE CREER: EL SEXO SUCIO

EL IMPERIO ROMANO REPRESENTA UNA COLECCIÓN DE DESVIACIONES, EXCESOS Y PRÁCTICAS EXTREMAS DE EROTISMO. VALE LA PENA QUE LO REVISEMOS PARA CONVENCERNOS DE QUE NO ESTAMOS TAN LOCOS.

POR SERGIO SEPÚLVEDA @sergesepulveda

PARAFILIA es un comportamiento sexual fuera de lo común, sobre todo porque quienes lo disfrutan encuentran placer en cosas o momentos no habituales. Algunas de ellas son: Acrofilia, excitación con personas muy altas; acrotomofilia, deseo fuerte y preferente de tener relaciones sexuales con personas amputadas; ailurofilia, gusto por los gatos; androidismo, atracción hacia muñecos o robots con aspecto humano; anortografofilia, cuando te excitan las faltas de ortografía; bukkake, excitación por el deseo de recibir eyaculaciones en el rostro; clastomanía, deseo por romper la ropa que lleva puesta tu pareja; coprofilia, excitación producida por las heces; electrofilia; cuando los choques eléctricos te excitan; formicofilia, excitación causada al colocarte en los genitales animales pequeños como insectos para que se arrastren por la zona; necrozoofilia, es la atracción sexual hacia los animales muertos; oculofilia; deseo especial por los ojos; pigmalionismo; excitación causada por las estatutas; vorarefilia, deseo producido por la idea de ser tragado por alguien.

Éstas son sólo algunas de las decenas que han sido reconocidas. Para la mayoría suenan a prácticas sexuales extrañas e incomprensibles. Muchas de ellas son calificadas como desviaciones o perversiones.

Los especialistas sugieren que si una de ellas domina tu vida debes recibir terapia porque cerca del 80 por ciento de las personas que tienen parafilias presenta algún desorden mental; y en cuanto a género, los varones las muestran mucho más.

Pero esto del sexo sucio, políticamente incorrecto, alejado de cualquier buena costumbre no es de tiempos del Tinder. Las bajas pasiones y otras liviandades se han transmitido de sociedad a sociedad por siglos. Basta con ver a los emperadores romanos, que no tenían empacho en usar el sexo como una prestación de su condición de gobernantes.

Calígula, cuyas perversiones salieron en el cine en 1979 con el actor Malcolm McDowell, sí se dio vuelo y se dio a cuanta mujer, hombre o pescado se le atravesó. Empezó por sus hermanas Agripina, la menor; Drusila, quien era su favorita, y Julia Livila. Y no sólo jodía con ellas, también las prostituía con sus amigos

Sí, Calígula era un depravado, pero le sobraba astucia para cumplir sus deseos. Un día se le ocurrió que su palacio se convertiría en un burdel. ¿Para qué ir al putero si el putero puede venir a mi? Entonces reclutó a mujeres para prostituirlas y a otras para que las vigilaran y administraran sus horarios. Él podía tirarse a quien deseaba, pero el objetivo era que llegaran consumidores, así que mandaba asistentes a convencer a jóvenes y adultos para que fueran a su pomposo burdel, incluso les abría una línea de crédito, eso sí, con altos intereses. Por si fuera poco, a las prostitutas también les cobraba impuestos, porque como en Las Vegas, la casa nunca pierde. Su deseo sexual era tan grande como su gusto por la tortura, entonces era común que Calígula tuviera relaciones sexuales mientras escuchaba como castigaban sin piedad a un preso.

Nerón fue otra fichita. Famoso era su gusto por encuerarse para ponerse encima una piel de animal, luego lo encerraban en una jaula para dejarlo salir y atacar a mujeres y hombres que previamente habían sido atados. Nerón, como una bestia salvaje, gustaba de morder, lastimar o arrancar los genitales de sus víctimas. Además de tener relaciones sexuales con su madre, Nerón también se tiraba a hombres. Uno de ellos se llamó Esporo, a quien le propuso matrimonio, pero como las bodas homosexuales estaban prohibidas en Roma, ordenó que castraran a su prometido. Luego lo vistió de mujer, se casaron y todos tenían la orden de tratarlo como la esposa del emperador. En otra ocasión se enamoró de otro hombre llamado Dióforo y también se matrimonió con él, pero en esa ocasión, sin operarse los genitales, Nerón adoptó el papel de la mujer; imaginen la noche de bodas, Nerón gemía como esposa virgen al ser penetrada.

Y entre las mujeres, quien levantaba la mano y las nalgas era Mesalina, esposa del emperador Claudio. De todas sus fechorías, la más famosa fue cuando decidió aprovechar que su marido andaba de viaje de trabajo y convocó a varias prostitutas para competir contra ella y ver quién se cogía a más hombres en toda una noche. La rival más fuerte era la prostituta Escila, que dominaba las calles devorando hombres. Empezó el gangbang y ambas se tiraban a hombres nobles que fueron invitados. La leyenda cuenta que Escila decidió cerrar las piernas cuando llevaba 25 coitos, mientras Mesalina continuó hasta el amanecer; las cuentas dicen que se tiró a más de 70 y otros dicen que llegó casi a los 200.

Así es, todos los caminos llevan a Roma y también la putería.

Difícil de Creer.