LA MEXICANA QUE MAQUILLA A IVANKA TRUMP

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ORIGINARIA DE CIUDAD JUÁREZ, AUNQUE RESIDENTE DE NUEVA YORK, ES LA MUJER QUE DELINEA LOS OJOS DE LA HIJA DEL PRESIDENTE DE ESTADOS UNIDOS Y UNA ACTIVISTA A FAVOR DE LA PAZ EN SU CIUDAD NATAL.

Por Luis Chaparro @LUISKURYAKI

Ciudad Juárez, Chihuahua. ¿Cómo decirle a Trump que a su hija la maquilla una mexicana? Una fronteriza que creció ahí donde muy próximamente se levantará un “hermoso” e imponente muro que pretende desalentar a personas como la confidente de su Ivanka, de llegar a Estados Unidos. Con muro o sin él, la maquillista Alexa Rodulfo ha logrado meterse más allá de la cocina de los Trump y cuenta para Playboy México cómo han sido 13 años de convivir con los Trump.

Alexa no ha estudiado maquillaje, nunca ha tomado siquiera un curso, no ve interés en los clips de YouTube sobre las técnicas y tendencias. A ella le interesa lo que viene desde dentro, lo que siente cuando delinea un ojo, las mejillas, cuando da forma al cabello.

Sin embargo, conoce la historia del maquillaje, la evolución y los usos a través de nuestro paso por la Tierra.

A Alexa le gustan los colores, es lo que ella hace: Pintar a las personas. Pero ella siempre viste de negro, basta echar un ojo a sus fotos de perfil en Facebook para darse cuenta de que tal vez nunca la encontraremos vestida de otro color que no sea el negro.

Desde la frontera de Ciudad Juárez, la vida de las celebridades como la diseñadora Carolina Herrera o la hija del presidente de Estados Unidos se ve inalcanzable. Incluso así, Alexa, una pequeña de 16 años, se imaginaba entrando a sus casas, cruzando el umbral de la puerta principal en Nueva York o Washington, caminando a sus habitaciones, maquillando sus rostros incluso mejor que en las revistas que hojeaba desde el centro de esta ciudad.

Pero mientras eso sucedía, se animaba desde su pequeño salón en Ciudad Juárez patrocinado por sus padres. Antes de los clientes fueron sus amigas, y antes las primas. Sus primeras víctimas fueron sus muñecas.

“Recuerdo que me encantaba sentarme cerca de mi madre para observarla cuando se arreglaba. Yo llevaba mis muñecas y trataba de imitar lo que ella hacia. Después, cambié las muñecas para arreglar a mis primas y luego siguieron mis amigas”, dice Alexa.

Sus amigos, su familia y parte de su corazón se han quedado en Ciudad Juárez, pero hoy Alexa responde desde su departamento en Nueva York, la misma ciudad donde conoció a Ivanka Trump, la hija favorita del presidente de Estados Unidos, y con quien ha logrado construir un fuerte vínculo, según lo define la mexicana. La maquillista juarense dice que sabía que iba a terminar en Nueva York. A pesar de llegar en 2003 con nada más que una pequeña bolsa de cosméticos, tres años más tarde era conocida como una de las mejores en la Gran Manzana.

“Yo sabía que tenía y quería estar aquí. Cuando llegué a Nueva York no tenía contactos en la industria editorial ni en la cosmética.

No tenía quién me aconsejara o me diera dirección de cómo empezar o con quién ir. Todo tuve que ir aprendiéndolo y abrirme camino sola. Afortunadamente, mi trabajo se convirtió en la llave que abrió, poco a poco, todas esas puertas”, cuenta.

Una de esas puertas se abrió hace 13 años. Los contactos de Alexa la contrataron para maquillar a un grupo de mujeres —algunas amigas cercanas— que asistirían a una gala en el Jardín Botánico de Nueva York, y entre ellas estaba Ivanka Trump.

“Ahí inició nuestra relación de trabajo, que luego se volvió un vínculo que se ha fortalecido a lo largo de los años. Con el tiempo se transformó en uno muy fuerte”, dice.

Llegar aquí le ha costado. Alexa no detalla las dificultades, los redondea como “momentos difíciles”, o “adversidades”. Define a Nueva York como una ciudad “nada fácil, competitiva y solitaria, donde la gente viene y se va”, un contraste importante si se compara con Ciudad Juárez, que para ella es el hogar, la estabilidad, la familia.

Alexa dice que ha llegado hasta aquí por no trabajar: “Estoy aquí por el amor y la pasión que tengo por lo que hago. Dicen que busques un trabajo que harías si no tuvieras la necesidad de trabajar”.

 

No te pierdas la entrevista completa en nuestra revista PLAYBOY de junio.