UNA “DIVISIÓN” NADA “MINÚSCULA”

Por Jacqueline Ponce

Es su primer Auditorio Nacional, División Minúscula demostró que está hecho para hacer lo que le gusta: música. En su concierto, la banda originaria de Matamoros, Tamaulipas, tocó aproximadamente tres horas continuas, en las que hizo un recorrido por su repertorio y etapas musicales.

DIVISIÓN MINÚSCULA Abridores: Belako Fotos: OCESA / José Jorge Carreón

DIVISIÓN MINÚSCULA
Abridores: Belako
Fotos: OCESA / José Jorge Carreón

La agrupación inició hace muchos años tocando en el Multiforo Cultural Alicia, uno de los recintos más representativos para la escena musical. Este fin de semana, se presentó por primera vez en el Coloso de Reforma con un setlist de 34 canciones. Sin embargo, no quiso ser protagonista del concierto, ya que como telonero invitó a la banda española, Belako, quien fue muy bien recibida por los asistentes.

La vibra de todos los fans se sentía desde que llegaban. Algunos portaban playeras con el logo de la banda. Otros usaban jeans y camisas de cuadros negros con rojos. Antes de que iniciara el concierto, se veían algunos disparos de flashes de celulares, ya saben, la foto del recuerdo. Otros, desde su lugar cantaban.

División Minúscula sorprendió a muchos al quitar algunas butacas y poner una valla hasta el frente, donde algunas decenas de sus seguidores estuvieron brincando y cantando. Sin embargo, no se llenó. En cambio, el área de primer y segundo piso fueron los más gritonas.

Los músicos decidieron dividir su concierto en bloques de cinco canciones. En cada sección, ponían una manta en la parte trasera del escenario, la cual hacía alusión a cada uno de sus discos. Iniciaron con su EP más reciente, Secretos, tocaron las cinco canciones de corrido.

La nostalgia invadió la atmósfera en el Coloso de Reforma cuando colocaron la manta del puente y tocaron los éxitos de Extrañando casa, material discográfico del 2001. En este bloque de canciones, hacían solos con la guitarra para que la gente cantara los coros.

“Muchísimas gracias por estar aquí. Las nuevas canciones de ahorita son de un disco llamado Extrañando casa que cumple 15 años, este año. Este aniversario también es de ustedes. ¡Feliz primer quince aniversario”, expresó el vocalista antes de cantar “Feliz primer aniversario”.

DIVISIÓN MINÚSCULA Abridores: Belako Fotos: OCESA / José Jorge Carreón

DIVISIÓN MINÚSCULA
Abridores: Belako
Fotos: OCESA / José Jorge Carreón

Con un juego de luces rojas y azules, una manta de pantera, División interpretó algunos temas de Defecto Perfecto. Uno de los momentos cumbres de la noche fue cuando el vocalista caminó de un lado del escenario al otro y se acercaba al público en el área de balcones para interpretar “Sognare”, canción que inició en formato acústico y luego continuaron en su versión original.

Una alarma sonó en el Auditorio. Todos sabían que era el momento del disco Sirenas y de “Muriendo en un simulacro”. Siguieron temas como “Tan fuerte, tan frágil”, “Control”, “Crimen” y la clásica “Las luces de esta ciudad”.

“Muchas gracias a aquellos que han estado cada noche en que División Minúscula ha estado ahí. Muchísimas gracias por estar ahorita. Sin ustedes realmente no sería posible a pisar un escenario como este. Muchas gracias por todas esas noches. Muchas gracias por esos aplausos, por ese cariño. Gracias por abrir las puertas a una banda de un ranchito llamado Matamoros”, agradeció Javier Blake.

Un set acústico no podía faltar en este aniversario. Blake lanzó algunas plumillas de guitarra a sus fans y dijo: “Esta es la parte en la que mucho aprovechan para ir al baño”. Este bloque fue como el stand by de la banda y uno de los más románticos para quienes iban en pareja. Aquí tocaron las canciones que muchos recuerdan como parte de su adolescencia.

Alrededor de las 23 horas, mientras colocaban la manta de ladrillo con el nombre de la banda, la gente gritaba: “Apúrense porque no voy a alcanzar metro”. “Es el mejor concierto”. “Te amo”. “Hazme un hijo, Javier”. “Son lo máximo”. El inmueble comenzó a vaciarse poco a poco. Sin embargo, había quienes no les importaba la hora, ya después verían cómo se regresarían. Otro clásico muy coreado por los que quedaban fue “Humanos como tú”. Era de esperarse que cantaran temas como “Señales”, “Cazador de sueños”, “Sed” y “Diamantina”, canciones incluidas en su disco División del año 2012.

En la parte del encore interpretaron rolas como “Sismo”, en la que se veían las siluetas de los músicos a contraluz. Ya hacia la recta final, continuaron con “Mundo” y la gente brincó con “Voces”. La gente gritó: “Otra, otra, otra”. La banda decidió añadir una canción extra a su setlist de la noche. La pieza elegida fue “La última y me voy”.

División Minúscula es ese grupo que aunque pasen los años, puedes escuchar su música y en tu inconsciente permanece aquella letra que marcó algún momento de tu vida. Con este concierto, sin duda recorrieron toda su historia musical, les pusieron la piel chinita a los asistentes y algunos hasta quedaron afónicos. Sin duda, dieron un show que hará historia.