MALUMA: FELICES LOS TODOS

Jacqueline Ponce

“Esta ha sido la canción más criticada de la década, pero ¿saben qué? Yo no mando. Los que mandan son ustedes y si a ustedes les gusta este tipo de canciones, voy a seguir haciéndolas. ¡Qué viva la libertad de expresión! Ése es lenguaje de los jóvenes”, dice Maluma después de recibir un reconocimiento por sus ventas de “Cuatro Babys” por parte de su disquera, en la Arena Ciudad de México el 20 de mayo de 2017.

Fans de distintas edades. Desde la niña pequeña de siete años con la hermanita de 10, pequeñas acompañadas de sus papás hasta hombres encarados que acompañan a sus novias y prefieren tomar mientras ellas disfrutan del concierto. Muchas llevan shorts y tenis para aguantar los empujones en la pista. Hay quienes tienen la esperanza de que Maluma las suba al escenario, por lo que optan por un vestido atrevido y tacones.

Las luces en el escenario se prenden y apagan. Los músicos en escena. En el centro y a fondo aparece Maluma. Las mujeres gritan y de inmediato sacan sus celulares para grabar. “Borro cassette” provoca que la gente mueva sus caderas y agite sus manos en el aire. Las adolescentes se la pasan grabándose mientras cantan y suben sus historias a Instagram o Snapchat.

¿DÓNDE ESTÁN LAS SOLTERAS?

Desde la primera canción, muchas se quedan afónicas y ensordecen al resto de las personas. “Buenas noches, México”, dice Maluma a las 222 mil 500 personas, según información de los organizadores. “Tengo una pregunta. ¿Dónde están las señoritas solteras esta noche?”. Como es de esperarse, muchas levantan su mano. “Casi todas son solteras. ¿Dónde están las que dejaron el novio en la casa?”, pregunta e inicia con “Sin contrato”. Está vestido de negro y deja a la vista sus hermosos brazos tatuados. Trae su pelo sujetado con una coleta.

“Perdón, mi amor. Sé que vengo contigo, pero es Maluma”. Está bien guapo”. “A todo le digo que sí”. “¿Me veo guapa? Quiero que me suba al escenario”. “Si me dejo hacer un hijo”. “¡Qué papi está!”. Se escuchan algunos comentarios entre las mujeres mientras se echan un taco de ojo con el colombiano que canta “El perdedor”.

LA CURIOSIDAD MATÓ AL FAN

Desde cualquier punto de la Arena Ciudad de México se ve bien. La pantalla al centro ayuda a que no se pierda ningún movimiento de Maluma. “Desde esa noche” arranca algunas sonrisas picaronas al cantante. Llamas de fuego salen desde la parte de abajo del escenario para “La curiosidad”. El calor lo resienten los de la vaya y extremos.

“Ahora si empezó la rumba. Quiero ver a toda mi gente con los brazos al aire. Sin miedo. Todos saltando, México”, busca la manera de mantener animado a su público. Con “La fila” y “Vente pa’ ca” la gente se anima a más. Algunos ya piden su cerveza para refrescarse. Unas cuantas se quitan el brasier y se lo lanzan al escenario.

Su DJ pone ambiente y pide a la gente que complete la frase mientras él mezcla. “¡Pretty Boy, Pretty Boy, Pretty Boy!”. Su guitarrista aparece en el escenario. En una plataforma alterna dentro de la Arena Ciudad de México, Maluma sube para interpretar “La invitación”.

“Oye, creo que esta es una de las partes favoritas del show. No sé si ustedes han oído, pero soy una persona muy romántica y esta noche estoy dispuesto a dar una serenata. El problema es que no tengo a quién. No sé si la pueda encontrar. Vamos a escoger una mamacita del público”, propone Maluma mientras camina y mira a varias.

LA SUERTE DE DAYANA

Le pide a uno de la producción que él elija. La afortunada y envidiada por muchas es Dayana Chiquete, a quien le dedica “Tengo un amor” y al final le da un beso. “Esta bien fea, ¿por qué no me subió a mí”. “Hasta me arreglé para él”. “¡Qué triste! Sabía que iban a elegir a alguien que estuviera en pista”. Se escuchan comentarios de algunas personas. Otras chicas lloran y se cruzan de brazos hasta que termina la canción.

Maluma agradece a su familia por apoyarlo. “Ha vivido conmigo todo el trayecto para estar cantando frente a ustedes en esta Arena”, dice antes de cantar “Vuelo hacia el olvido”. Baja de la plataforma y en las pantallas pasan varias imágenes de su gira por México.

Ahora vestido de blanco, pero siempre mostrando sus tatuajes, Maluma hace que muchas mujeres entren en calor con “La temperatura”. Da pequeños brincos sobre el escenario, una mexicana le lanza un sostén y él lo atrapa. Menea sus caderas y cada movimiento lo hace ver sexy. Presenta a cada uno de sus músicos y bailarines. Agradece a su equipo técnico y pide una bulla por parte del público.

No pueden faltar “Chantaje”, “La bicicleta” y “Me llamas”. Con una playera de la selección mexicana, pero con su nombre artístico en el pecho y el real (Juan Luis) en la espalda, canta con mariachi “Aquí entre nos”, donde deja muy clara su capacidad vocal como artista. Recibe un Disco Platino por parte de la disquera.

EL PRETTY BOY

“Todos somos iguales. En los conciertos de Maluma existe la igualdad. Aquí no discriminamos por estratos sociales ni nada”, dice antes de “Carnaval”. Papelitos de colores disparados desde el escenario. La gente aplaude y no lo deja ir. “Otra, otra, otra”. Asciende de una plataforma con una bata roja satinada que deja ver su marcado abdomen e interpreta “Cuatro Babys”. Agradece a todos los presentes y promete verlos pronto.

Algunos se quedan para tomarse la selfie. En la entrada principal de la Arena, sale uno de los bailarines de Maluma y se hace una fila para tomarse fotos con él. Mientras que otros sacan el celular para pedir su Uber, pero la aplicación parece estar saturada, ya que les aparece un punto. Algunas niñas lloran y caminan afuera de la Arena en busca de sus papás. Hay quienes piden una llamada porque se les acabó la pila del teléfono. Otros se resignan a dormir ahí. Pero ¿quién les quita haber ido a ver al Pretty Boy?