BJÖRK ES AMOR

Por Erica D.

Todo se trataba de respeto. He estado en demasiados conciertos de todo tipo, desde música de cámara hasta punk rock, como para reconocer el comportamiento de las diferentes audiencias, y la noche de este miércoles, la actuación de Björk en el Auditorio Nacional se trató de respeto. Fue como si Internet no funcionara o nadie hubiera llevado un celular. Parecía que la única luz con permiso de brillar en la sala era la proveniente de su voz.

A las 20:44 minutos Björk subió al escenario. Con paso tranquilo y envuelta en las telas blancas que formaban su vestido, provista de una máscara realizada por el artista James Murry, la intérprete dio inicio a su concierto. Sin saludar o pronunciar palabra alguna. Su silencio le hizo saber al público que era hora de poner atención. “Stonemilker”, canción proveniente de “Vulnicura”, el nuevo álbum donde aborda el amor en todas sus dimensiones, fue la seleccionada para abrir el concierto.

Aunque la islandesa tiene 51 años, los movimientos de su performance semejaban los de una niña intentando caminar. Por momentos imitaba a una marioneta y a ratos sus contoneos se volvían más sagaces, igual que los de un predicador e mitad de una iglesia.

“A petición de la artista se pide no grabar ni tomar fotos”, puntualizó la Seguridad del recinto y los asistentes acatamos la orden. Cosa rara tratándose de México, país donde varios miramos la vida a través de la pantalla de un celular. Eso incluye los conciertos.

Repetidas reverencias y muchos “gracias” fueron las interacciones que tuvo la artista con el publico.

En la primera parte del show, se centró en su disco más reciente, pero después Björk volvió para presentar a sus colaboradores musicales: una orquesta mexicana y también una participación directa desde Islandia. Luego, la cantante siguió con el concierto, este vez portando un nuevo vestido que la hacía parecer emperatriz. En esta segunda sección, la interprete cantó canciones más populares como “Jóga”, “The Anchor Song”, y “Tv Seen it All”, parte del soundtrack de la película “Dancer in The Dark”, para terminar con “Mouth Mantra”.

En la misma forma que comenzó, sin palabras y con el mismo caminar silencioso, Björk dio finalizado el concierto.

El intento fallido de su audiencia arriba de 20 años en su mayoría de pedirle que saliera con aplausos al unísono no funcionó.

Aunque es la primera participación de la cantante en la capital del país se estará presentando el siguiente fin de semana en el festival Ceremonia que tiene lugar en Toluca.

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