Jueves, 24 julio 2014

2×1: Temporada de fantasmas

Fantasmas de oriente

Una de las cinematografías emergentes que más se ha consolidado es la coreana, pese a tener una gran competencia cerca –Japón y Hong Kong—ha sabido crear una industria que permite a sus cineastas abarcar un gran rango de acción. Las cintas sudcoreanas han ido desde la aventura épica, el terror, el hard boiled y el drama con éxitos de taquilla a nivel mundial. Además de entregarnos a un par de genios como lo son Kim Ki-duk y Chan-Wook Park, cada uno con sus fijaciones y maneras de filmar. 
 
Por eso es interesante que la Cineteca Nacional en colaboración con la Embajada de la República de Corea, el Centro Cultural Coreano y el KOFIC (Korean Film Council) estarán presentado del 23 de mayo al 9 de junio una selección de películas de manufactura reciente para tener un panorama de lo que está haciéndose en el país asiático.
 
Una de los géneros que más han trabajado los sudcoreanos es el terror ya que han ofrecido nuevos temas o giros a los tópicos acostumbrados. En este rubro se presentará de manera especial Poseída de los directores Yong-Joo Lee y Lee Yong-ju. En ella una chica investiga por su cuenta las misteriosas muertes de sus vecinos, luego de que su hermana desaparece.

Muerto vivo
Al momento de escribir esto no he tenido la oportunidad de ver todavía Halley la opera prima del director Sebastian Hofmann. La misma ha llamado el interés de varios sectores de la crítica luego de su paso por festivales debido a su trama: un hombre se da cuenta que está enfermo de un padecimiento extraño, parece ser que es un cadáver que sigue viviendo. Su cuerpo se está pudriendo y el perfume y demás trucos cosméticos no pueden evitar que la gente a su alrededor se dé cuenta. 
 
El cine mexicano reciente se ha decantado hacia el drama miserabilista o a las comedias sosas apoyadas por estrellas televisivas, la sola idea de que puedan existir otros temas es en sí refrescante.

Fantasmas del pasado
Ya se había tardo en Hollywood en invitar al director danés Niels Arden Oplev a dirigir una película. Luego de la exitosa adaptación de las novelas de la saga Milennium había trabajado en algunas series en América pero no es hasta Marcado por la muerte que toma el banquillo con dinero norteamericano.
 
La cinta comienza de una manera extraña, con un diálogo que casará con el explosivo final y que intenta dotar de cierta profundidad a los personajes. Victor (Collin Farrel) es un mafioso húngaro que trabaja para un capo que se dedica a las bienes raíces. Su jefe, Alphonse (el siempre resuelto Terrence Howard), comienza a recibir mensajes cifrados de un desconocido que amenaza acabar con su organización.
 
Victor tiene como vecina a una chica llamada Beatrice (Naomi Rapace), con quien se relaciona y quien resulta estar más afectada de lo que parece por un reciente accidente de tráfico. La cinta mezcla muy bien la trama de suspenso con una acelerada trama de acción lo cual hace compenetrarnos con los dos personajes principales más allá de de los simples estereotipos (mujer afectada-sicario). Sin embargo el final, que se quiere cuando menos más consecuente luego de una serie de giros en el guión, se resuelve de la manera más simple.

 

Los horarios y sedes del Ciclo de Cine Coreano pueden consultarse en este link
 
Marcado por la muerte y Halley se estrenaron el viernes pasado en las diferentes cadenas cinematográficas.
 

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